Educan a familias con niños autistas

El Consulado de México en Los Ángeles realizó una conferencia informativa sobre el autismo con el fin de eliminar los mitos y la falta de conocimiento de este padecimiento
Educan a familias con niños autistas
Mary Martinez (I) toma notas durante la conferencia celebrada en el Consulado de México en Los Ángeles, con el objetivo de concientizar a la familias que tienen menores con esa enfermedad.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

¿Alguna de ustedes conocía el autismo? preguntó Josefina Nieves, una madre con dos hijos autistas, a un grupo de madres que ayer se dieron cita en el Consulado General de México en Los Ángeles. Las madres respondieron casi al unísono: “no”.

Ninguna de ellas sabía qué era el autismo hasta que les tocó vivirlo con alguno –o varios- de sus hijos.

El Consulado de México realizó una conferencia informativa sobre el autismo con el fin de eliminar los mitos y la falta de conocimiento de este padecimiento que ha incrementado un 78% en los últimos 10 años entre los menores de edad en Estados Unidos.

Las estadísticas indican que uno de cada 88 niños lo padecen y que es 4 veces más frecuente en varones que en hembras.

A parte de hijos con autismo, las madres que acudieron a la conferencia tienen en común que han tenido que luchar en contra de la ignorancia de no saber por qué sus pequeños eran diferentes.

La doctora Elia Jiménez, de Children’s Hospital Los Ángeles (CHLA), dijo que entre los mitos más comunes sobre el autismo están la creencia que al pequeño le han hecho alguna brujería, que alguien estaba celoso de la mamá cuando estaba embarazada o que es una fuerza sobrenatural.

“Ninguno de estos mitos o creencias son responsables del autismo”, aseveró Jiménez, agregando que aún no se sabe qué lo ocasiona, pero que la mejor forma de tratarlo es la intervención temprana.

El autismo se mide en un espectro que va de más leve a más severo. En el espectro más leve se presentan algún tipo de dificultad de socialización y lenguaje. En los casos más severos, es muy marcada la dificultad de lenguaje, los movimientos repetitivos y/o la obsesión hacia algún objeto.