Piden reabrir área de traumatología de hospital de Chicago

La lucha porque vuelva a operar la unidad de traumatología del hospital de la Universidad de Chicago no cesa. Manifestantes caminaron 10 millas como forma de escenificar la distancia que hay de los barrios del sur al hospital Northwesten Memorial, la unidad similar activa más cercana
Piden reabrir área de traumatología de hospital de Chicago
Vecinos y estudiantes manifestaron que con la reapertura de un centro de traumatología podrían evitarse muertes en la parte sur de Ciudad de los Vientos.
Foto: Belhú Sanabria / La Raza

Chicago – A pesar de la tarde grisácea y lluviosa, jóvenes de todas las edades con coloridos atuendos y acrobacias a ritmo de música hip hop fueron quienes pusieron calor a la manifestación que tuvo como principal reclamo la reapertura de la unidad de traumatología del hospital de la Universidad de Chicago.

Estudiantes, médicos, enfermeras, vecinos y activistas se propusieron marchar 10 millas como forma de dejarle saber a las autoridades, la extensa distancia que deben recorrer para encontrar un hospital que cuente con una unidad de traumatología.

El desplazamiento comenzó alrededor de las 12:30 pm, desde la calle 61 y la avenida Cottage Grove, haciendo un alto en el hospital de la Universidad de Chicago en el que los manifestantes dejaron sentir su voz de reclamo.

CUESTIONES FINANCIERAS

La unidad de traumatología del hospital de la Universidad de Chicago cerró sus puertas en el año 1988 causando el descontento de la comunidad que se quedó sin una unidad para atender casos de heridas y lesiones en toda la zona sur de la Ciudad de los Vientos.

Con la muerte del activista Damian Turner en el año 2010, quien recibió una bala pérdida cerca del hospital, se afianzó más el interés de la comunidad por continuar con la lucha hasta que se reabra esta unidad. Vecinos y activistas argumentan que si Turner hubiera contado con dicha unidad de traumatología en esa zona, hoy la historia sería diferente.

Un estudio que será próximamente publicado por la Dra. Marie Crandall, del Hospital Northwestern Memorial, señala que cuanto más corto sea el recorrido de los pacientes en ambulancia más se podrían salvar vidas.

“El hospital tiene todo el equipo necesario y el espacio para volver a operar su unidad de traumatología, pero esto no se da porque el asunto se debe principalmente a cuestiones financieras”, indicó a La Raza el Dr. Evan Lyon, quien labora en el hospital de la Universidad de Chicago.

Según Michael Mccown, estudiante de segundo año de filosofía de la mencionada universidad, el contar con una unidad de traumatología es primordial para la comunidad. “La mayoría de los crímenes suceden en la zona sur de Chicago; sin embargo, la mayoría de las unidades de traumatología están en la parte norte, esto no tiene sentido porque la necesidad está aquí”.

Ireri Unzueta, integrante de la Alianza de Jóvenes Inmigrantes por la Justicia, y personas de su organización también participaron de la caminata de 10 millas como medida de apoyo a la protesta.

“Los jóvenes de este lugar nos dijeron que no contaban con un trauma center en esta zona sur de la ciudad. Nosotros pensamos que todo el mundo debe tener acceso al cuidado de salud y es importante que los recursos estén en el lugar donde se necesiten”, señaló Unzueta.

La caminata que congregó a 300 personas culminó al promediar las ocho de la noche en el Hospital Northwestern Memorial. Esta marcha que se realizó el 12 de mayo es sólo una de distintas acciones sostenidas por Fearless Leading by the Youth (FLY) y estudiantes de la Universidad de Chicago, quienes seguirán en la lucha hasta que sea escuchado su pedido.

“Nos hemos venido manifestando por un año y medio, firmando peticiones, mandando cartas, pero hasta el momento no hay respuesta de ningún lado. Hoy tratamos una táctica diferente para que así la gente tome conciencia que esto es un grave problema”, indicó Alex Goldenberg, organizador de Southside Together Organizing for Power (STOP) Chicago.