Tuberculoso a la cárcel por no tomar medicinas

Apresamiento del paciente evita que su enfermedad se vuelva contagiosa

SAN FRANCISCO (AP) .- Las autoridades de California tomaron la decisión poco común de encarcelar y acusar a un paciente de tuberculosis que se rehusó a tomar medicamentos para evitar que su enfermedad se volviera contagiosa.

Las autoridades de salud dijeron que Armando Rodríguez, 34 años, de Stockton, tiene una tuberculosis activa que pude incluir la expectoración de sangre o esputo y se propaga a través del aire.

“No cumple con su tratamiento para la tuberculosis y, debido a esto, hay peligro de que pueda volverse contagiosa y/o que desarrolle una tuberculosis resistente a diversos fármacos”, dijo Ginger Wick, directora de enfermería del condado San Joaquín, en una carta que solicitaba una orden judicial de arresto para Rodríguez.

La tuberculosis es una infección bacterial que generalmente ataca a los pulmones.

Rodríguez fue arrestado el martes y se espera que sea procesado el jueves por dos cargos, al negarse a cumplir con una orden que exigía que se quedara en su casa en determinados momentos y de que fijara citas para tomar la medicación.

Probablemente se le asigne un defensor público.

El condado cuenta con más de 30 casos de procesamiento de personas con tuberculosis desde 1984, indicó el fiscal Stephen Taylor. También procesó a una mujer acusada de transmitir sífilis intencionadamente a sus compañeros sexuales y de negarse a recibir tratamiento.

Taylor dijo que el condado de San Joaquín es más agresivo que otras jurisdicciones en el procesamiento de pacientes de tuberculosis para obligarlos a tomar sus medicamentos.

Los procesos penales son una extensión de la práctica de la medicina, afirmó.

“Los casos penales con los que estamos lidiando generalmente involucran a drogadictos que son más difíciles de tratar y manejar debido a que los medicamentos para la tuberculosis entran en conflicto con esas drogas”, dijo. “Tenemos que ponerlos en la cárcel y tratarlos como pacientes hospitalizados. Como pacientes ambulatorios, no cooperan”.

Rodríguez fue dado de alta del Hospital General San Joaquín en marzo con cuatro medicamentos para la tuberculosis activa y aceptó tomar los fármacos bajo la supervisión de un funcionario de la salud del condado entre semana y por cuenta propia los fines de semana, señalaron las autoridades.

Un día, el paciente no se suministró las drogas y le dijo a la enfermera que había salido de juerga y había tomado metanfetaminas, y que no quería dañar su hígado, indicó Wick en su carta.

Supuestamente se negó a tomar los medicamentos otro día y después en tres ocasiones no estaba en la casa y perdió la cita.

Cada cargo contra Ramírez tiene una pena máxima de hasta un año en prisión. En su carta, Wick dijo que Rodríguez necesitaría nueve meses de tratamiento.