Hace agua la campaña del PAN

Vázquez Mota, enfrenta una rápida pérdida de popularidad a unas semanas de las elecciones
Hace agua la campaña del PAN
La candidata a la presidencia de México por el Partido Acción Nacional (PAN), Josefina Vázquez Mota.
Foto: EFE

MÉXICO, D.F.- La popularidad de la candidata presidencial por el Partido Acción Nacional (PAN), Josefina Vázquez Mota, se vino a pique en las últimas semanas como producto del abandono: de una fracción panista, de su equipo de campaña y de una sociedad con alta “tolerancia” a la corrupción, su eje de campaña.

La carrera política de la aspirante panista, de 51 años, nunca había estado expuesta al escrutinio público –fue legisladora por representación proporcional y después secretaria de Estado por cercanía al Presidente- y los desatinos políticos le pasan la factura, señalan observadores electorales.

“Su equipo de campaña no ha podido ayudarle a despertar el entusiasmo de las masas”, detalló Jorge Javier Romero, investigador de Política y Cultura de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

“Tenía fama de ser una persona informada negociadora e inteligente, pero su imagen no lo proyecta: no habla con contundencia y llega a parecer insegura, a pesar de que razona mejor y es más articulada que los otros candidatos”.

Vázquez Mota pasó en las últimas semanas del segundo al tercer sitio de las preferencias electorales con un promedio en las encuestas de 4.5 puntos de diferencia de su más cercano rival Andrés Manuel López Obrador, de la coalición Movimiento Progresista.

En ese vuelco electoral, Vicente Fox, el primer presidente panista que tuvo México (2000-2006) le dio la espalda a su correligionaria, y llamó a votar por ¡Enrique Peña Nieto! candidato de la coalición Compromiso por México integrada por del Partido Verde y el Partido Revolucionario Institucional (PRI), que lleva la delantera con poco más del 40% de intenciones de voto.

Esta deslealtad desde las filas de su partido no es única ni tan abierta, pero viene desde meses atrás desde el arranque de campaña, en marzo pasado, el presidente Felipe Calderón marcó su distancia después de la contienda interna, donde apoyó a su ex secretario de Hacienda y amigo Ernesto Cordero.

“El presidente creía que Cordero podía manejar mejor la contienda y las posibles alianzas, principalmente con el Partido Nueva Alianza (Panal) y Elba Esther Gordillo, líder sindical de los maestros, porque Vázquez Mota no tenía buena relación con la dirigente, desde que la candidata fue secretaría de Educación”, agrega Romero.

Vinculados a los errores internos del partido, se han sumado factores externos que explican el rezago de la panista como el surgimiento de la organización estudiantil #Yosoy132, un grupo de jóvenes que en su origen protestaban en un acto contra el candidato puntero y transformaron sus demandas a la democratización de los medios.

“La edad de estos muchachos los hace inclinarse más por los candidatos de izquierda, en este caso por López Obrador, y eso ha influido mucho en las tendencias porque se han movilizado y despertado el interés de otros jóvenes”, describe Javier Aparicio, del Centro de Investigación y Docencia Económica.

El académico resume otros elementos anexos al despunte del aspirante del Movimiento Progresista: el desgaste tras dos sexenios de gobiernos panistas, la campaña de desprestigio de Peña y la lucha contra el crimen organizado.

Romero asegura que la corrupción es un problema que el promedio de los mexicanos “tolera” a los políticos.

Cita por ejemplo que a López Obrador no le impactó a su imagen de “honestidad” cuando fue jefe de Gobierno del DF y su principal operador político (René Bejarano) salió en la televisión metiéndose dinero en los bolsillos en un asunto de soborno; Peña Nieto tampoco descendió en popularidad el endeudamiento que dejó el ex líder del PRI, Humberto Moreira en el estado de Coahuila.