Histórico el resultado en Compton

Ponen en la mira a la nueva generación latina
Histórico el resultado en Compton
Arnold Alatorre pasa volantes en un vecindario. La clave de la victoria de la Medida B fue el intenso trabajo comunitario.
Foto: Archivo / Jessica Kwong

Un cambio histórico que un grupo de latinos trabajó con todo el corazón para lograrlo, se convirtió en realidad anteayer, cuando los electores de Compton le dieron el “Sí” a un cambio en el sistema actual de elecciones para concejales.

El resultado fue abrumador, con un triunfo del Sí por un 64.5 % contra un 35.3 % del No.

De esta manera rindió frutos la campaña de más de dos meses que realizaron los miembros del Comité Sí a la Medida B, que se formó después de un acuerdo celebrado tras la acción legal entablada por dos latinas, que demandaron a la ciudad por mantener un sistema de elecciones para concejales, que permitía que los funcionarios fueran electos a través de votos emitidos por toda la ciudad, lo cual impedía que la comunidad latina pudiera alcanzar algún puesto de representación popular.

“Todavía no lo puedo creer”, expresó a La Opinión, Luis Landeros, uno de los líderes del Comité “Sí”. “Para nosotros es algo extraordinario, porque cuatro latinos, incluyéndome yo mismo, planeamos todo esto y logramos convertirlo en realidad”.

Voto en Los Ángeles

La frustración de estos líderes latinos empezó a crecer a partir de que se dieron a conocer las cifras del Censo 2010, en las que se comprobó que más del 75% de los habitantes de Compton son de origen latino, y que a pesar de sus números demográficos, no tenían ni un solo representante de ese grupo.

Esta realidad fue lo que los motivó a intentar cambiar el sistema de elecciones, por uno que ofreciera mejores oportunidades para que los latinos pudieran seleccionar a un candidato propio, según explicó Landeros.

Junto a él, participaron Joaquín Ávila, un abogado de derechos electorales que fue criado en la ciudad de Compton.

“Estoy muy emocionado con el resultado, porque quizás pueda servir como un puente que permita que las dos comunidades -afroamericanos y latinos- alivien sus diferencias, dijo Ávila, a través del teléfono.

El abogado, de 63 años, y quien ha entablado numerosas demandas similares, admitió que Compton se encontraba en su lista de prioridades desde la década de los 70.

En torno al hecho de que la medida fuera aprobada con un margen de casi 2 a 1, David Ely, quien testificó a favor de las demandantes de Compton y propietario de Compass Demographics, dijo que fue sorprendente que el margen hubiera sido tan grande.

“Usualmente cuando tienes una situación en que la ciudad ha estado defendiendo un método determinado de votación, la elección generalmente es mucho más reñida, explicó Ely, quien ha analizado casos de nuevos distritos electorales desde los años 80.

En tanto, Diana Sánchez, de 39 años y presidenta del Comité “Sí”, quien a lo largo de la campaña siempre expresó optimismo, dijo que la victoria fue posible a todos los carteles, volantes y caminatas que sus miembros hicieron con solo 4,500 dólares.

“Quiero darles las gracias a todos los que se unieron para participar en este movimiento”, dijo al Comité, durante una reunión en la que revisaron los resultados de las elecciones. “Aunque no éramos muchos en el Comité, sabía que cada uno representaba a al menos 15 ó 20 personas”.

El autor de “No a la Medida B”, Charles Davis, de 67 años, reconoció rápidamente el triunfo del “Sí”.

“Parece que estuvieron trabajando duro y que hablaron con mucha gente que quería un cambio en la forma en que se llevan a cabo las elecciones en la ciudad”.

Davis también mencionó que los electores ya habían cambiado el método de votación, por un sistema por distrito, pero que se dio marcha atrás, debido a que no funcionó y sólo dividió a la ciudad.

Yohann Le Moigne, un estudiante de doctorado de Francia, que por cuatro años ha estudiado los cambios demográficos en Compton, confirmó que su investigación demuestra que el sistema de votación por distritos se había implementado en 1976, pero solo duró seis meses.

“En realidad es la segunda vez que este tipo de cambio se ha hecho en Compton”, relató Le Moigne, de 25 años. “Peroaún así históricamente es muy importante, porque va a traer cambios muy profundos a la ciudad, ya que ahora la mayoría es de origen latino, por lo que muy probablemente podrán elegir a un concejal latino en el Distrito 2, donde constituyen la mayoría de las personas registradas para votar”.

Los próximos pasos de los miembros en el Comité “Sí” los empezaron a delinear durante la reunión que celebraron para conocer los resultados de la elección. “No vamos a descansar hasta que llevemos al Concejo municipal a Diana Sánchez”, expresó Alex Landeros, de 56 años, miembro del Comité “Sí”. Sánchez ya compitió hace tres años y sin éxito, por un sitio en el Distrito 3 del Concejo Municipal y quien intentará de nuevo competir en la contienda de abril del 2013.