Costa Rica sufre “estrés financiero”

El cambio climático ha alterado el ciclo de lluvias con efectos en la agricultura y el transporte.

San José (Notimex).- El cambio climático ha alterado el ciclo de lluvias en Costa Rica, con efectos en la agricultura y el transporte, lo que exige aplicar programas con un costo que se traduce en “estrés financiero”, dijo hoy el ministro René Castro.

En el marco del Día Mundial de Lucha Contra la Desertificación, el titular de Ambiente, Energía, Agua y Mares dijo a Notimex que el esfuerzo financiero es básicamente costarricense, con apoyo internacional.

En el caso de Costa Rica, el cambio climático ha variado las condiciones históricas de los regímenes de lluvia, lo que extrema las condiciones de las zonas secas como Guanacaste, y las zonas húmedas como el Caribe, agregó.

Esto afecta la capacidad de la infraestructura que depende del agua, para producción de hidroelectricidad o de riego, por ejemplo, sea por escasez de agua o por falta de capacidad de almacenamiento ante la recurrencia de lluvias intensas en poco tiempo.

Aunque Castro descartó que el país registre desertificación, precisó que hay oscilaciones y variaciones muy fuertes entre las temporadas de lluvias y secas, lo que demanda un rediseño de la agricultura “para que se amenos intensiva en el consumo de agua”.

Agregó que la ganadería extensiva se ha vuelto muy onerosa, lo que ha llevado a sustituir esa práctica por la llamada “climate smart agriculture”, o agricultura inteligente para el cambio climático.

Castro lamentó que ello requiera invertir “dineros que el país no tiene”, y estimó que los cambios agrícolas requerirán cada año uno por ciento del Producto Interno Bruto, y una cifra similar el costo de programas para mitigar el cambio climático en el transporte.

“Compite una necesidad financiera con la otra”, lo que significa que hay “realmente un estrés financiero” por el cambio climático.

Mencionó que en el agro se realiza investigación biogenética para tener cultivos resistentes a la sequía o las inundaciones, con apoyo de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).