Detectan de nuevo fuertes toxinas en el Río San Jacinto

Un estudio independiente confirmó que en ese río existen todavía altos niveles de dioxinas, sustancia tóxica y cancerígena que seguiría escapando de fosas de desechos industriales

Detectan de nuevo fuertes toxinas en el Río San Jacinto
Aunque se han instalado anuncios sobre los peligros de consumir pescado o nadar por las dioxinas que hay en el Río San Jacinto, personas siguen frecuentando las áreas contaminadas.
Foto: Gustavo Rangel / RUMBO

HOUSTON – Un reciente estudio independiente encontró en peces, ostiones y cangrejos que fueron sacados del Río de San Jacinto (al este de Houston) peligrosos niveles de dioxinas. Con ello, se revalidan las sospechas de que las fugas en las fosas de desechos tóxicos que fueron abandonadas por una fábrica de papel durante la década de los 70 siguen contaminado las aguas.

A los residentes del área Highlands se les dijo que se habían tapado las fosas exitosamente pero el estudio confirma todo lo contrario, según el toxicólogo Stephen King.

“Las pruebas indican que el río sigue con los mismos niveles tóxicos que fueron encontrados en 1990 y 2005 por el gobierno federal”, dijo King.

Hace unos meses, el Condado de Harris entabló una demanda contra las compañías Waste Management y Champion Papers, que son los dueños de las fosas de desechos que se encuentran localizadas a la altura de la carretera 10 y que según el estudio son las responsables de la contaminación.

“La basura industrial que dejó la compañía de papel en el Río San Jacinto ha alterado las vidas de las personas que viven cerca del río (y ha dañado mucho el medio ambiente, pero este estudio confirma que la contaminación persiste”, comentó Terrence O’ Rourke, abogado asistente del Fiscal del Condado de Harris que entabló la demanda contra las empresas industriales mencionadas.

El Condado está pidiendo una compensación equivalente a $25,000 al día desde que se comenzó a contaminar el río para remover las fosas sumergidas y limpiar el área afectada.

En un comunicado los abogados de las compañías dijeron que han invertido millones de dólares para asegurarse de que no se contamine más la zona pero no quisieron comentar sobre la demanda o el estudio de King.

Según O’ Rourke, el estudio de King demuestra que el problema persiste y que si no se toman medidas drásticas se podría poner en riesgo las vidas de los habitantes del área.

Las dioxinas son sustancias tóxicas peligrosas que han sido relacionadas con cáncer y otras enfermedades en personas expuestas a ellas.

La vecina Sarah Davis, que trabaja con la Coalición del Río San Jacinto, dijo que la comunidad ya ha visto residentes que se han enfermado y que el valor de sus casas se ha devaluado por la contaminación. Davis agregó que este río es un grave peligro para personas que llegan a nadar y a pescar.

El reporte de King recomienda que no se consuma ningún pescado o marisco sacado de la zona cercana donde se encuentran las fosas y que tampoco se nade en el lugar, por las dioxinas presentes.

Sin embargo los anuncios que están instalados en los bancos del río son ignorados por personas que pescan y se meten al agua en las áreas que están contaminadas.

“Yo he estado pescando en esta zona por más de siete años y no me ha pasado nada, me siento bien. No como mucho pescado de esta área, quizás si lo comiera regularmente sí correría peligro”, dijo Alejandro Reyes, que estaba pescando a media milla de donde se encuentran las fosas de deshechos.

Las autoridades piden que la gente que visita el río respete los avisos porque las dioxinas siguen presentes en el Río San Jacinto y destacan que las mujeres embarazadas no deben consumir mariscos sacados en el área porque corren el riesgo de que sus bebés sufran defectos de nacimiento.

“La gente debe entender que las dioxinas cuando entran al sistema de una persona ya no se quitan, este es quizás el veneno más tóxico que la especie humana ha inventado”, dijo O’ Rourke.