David Unger presenta novela

El escritor David Unger presenta su nueva novela 'Para mí, eres divina', que habla sobre una indígena guatemalteca que desea superarse.

DENVER, Colorado.- La novela ara mí, eres divina de David Unger narra la historia de una joven indígena guatemalteca que se debate entre los deseos por superarse y la envidia o indiferencia de sus familiares.

La historia se inicia en una hacienda cafetalera donde la niña Olivia parece destinada a seguir la vida de peón que lleva su madre y todos los que la rodean.

Indígena, de tez oscura y un poco regordeta, la niña aprende desde temprano a sentirse insegura de su apariencia física.

Un día encuentra en la portada de una revista la foto de una mujer rubia, hermosa, con su mismo nombre, lo único que su poca edad y escolaridad le alcanzan para descifrar.

Desde ese momento comienza a rogar por un milagro que la convierta en un ser bello y, sobre todo, digno de ser amado.

Cuando le pregunta a su madre, Lucía, si le parecía que ella fuese hermosa, ésta le responde con las palabras del título, Para mí, eres divina.

Desde muy temprana edad Olivia tenía que trabajar en la cosecha del café junto a su madre, de seis y media a cuatro de la mañana, descalzas y con media hora para comer algo y hacer sus necesidades en el monte.

Su madre le había negado el cariño que tanto anhelaba la niña, quizás porque le recordaba al padre que la había engañado y le había costado una ruptura definitiva con su familia y su pueblo.

Aunque Lucía sospechaba de la iglesia católica por el rol que le atribuía al perpetuar la miseria que le había tocado vivir, Olivia asiste al catecismo donde aprende las primeras letras.

Por su cuenta y con un libro que una monja le regala, la niña aprende a leer y la lectura le abre las puertas a un universo desconocido y a la vez aterrador.

La hermana Carina, al reconocer la capacidad prodigiosa de Olivia, le ofrece una beca en el Colegio Parroquial de La Antigua, oportunidad que le cambiaría su visión de vida definitivamente.

Lucía reacciona con recelo y ve en la partida de su hija un acto de traición.

Con el dolor de sentirse que ha traicionado a los seres que ama, Olivia se va al colegio donde le sorprenden las comodidades más básicas: agua corriente, servicios sanitarios, una cama, sábanas limpias y comida en la cafetería.

Aunque logra adaptarse a los retos académicos en poco tiempo, la joven se acostumbra a no destacarse, a no despertar sospecha, considerándose como una impostora en ese ambiente de niñas privilegiadas.

Para mí, eres divina es una novela de crecimiento y aprendizaje que aborda el tema de la impotencia aprendida de los pobres.

El personaje de Olivia tiene que aprender a superar retos de género, raza, clase y las expectativas que cada uno conlleva.

Como mujer, pobre, indígena de tez oscura y poco agraciada según el estándar popular de belleza, podría pensarse que Olivia tiene muy pocas posibilidades de salir de su estado servil.

El reto mayor al que debe enfrentarse, sin embargo, es la impotencia que aprende de su madre y de todos los que la rodean, incapaces de romper el ciclo del peonaje.

Si bien a Olivia la educación le abre las puertas para salir de la hacienda, su hermano opta por unirse a la resistencia armada, lo cual prueba ser una opción fatídica.

Uno de los muchos logros de la novela es precisamente el retrato que Unger logra esbozar de la Guatemala de los 70, el abismo entre pobres y ricos, las condiciones opresoras de los trabajadores del campo, el inicio del conflicto armado y la vida precaria del indígena.

Aborda también el exilio de los 80, ya que la segunda mitad de la novela transcurre mayormente en la capital mexicana adonde Olivia se lanza en búsqueda de su padre ausente.

Unger integra el complejo trasfondo histórico y social de la novela sin negarles el lirismo que caracteriza la ambientación, responsable de transportar al lector a mundos distantes e inesperados.