Hay reclamos contra JC Penney

Residentes de la zona defienden lo que podría reconocerse como un lugar histórico
Hay reclamos contra JC Penney
Maribel de la Torre, concejal, criticó el proceder de JC Penney.
Foto: J. Emilio Flores / La Opinión

Activistas y representantes de la ciudad de San Fernando anunciaron que ganaron una lucha al evitar que unos individuos retiraran a la media noche de ayer un letrero de la recién clausurada tienda JC Penney ubicada en esta localidad.

“Otra vez JC Penney nos da una bofetada en la cara,” dijo Antonio López, alcalde provisional de San Fernando, durante una conferencia de prensa realizada ayer.

“Después de que les informamos que se está considerando la posibilidad de que este letrero sea nombrado como un sitio histórico, mandaron a un contratista para que se escabullera por la madrugada del lunes y lo retirara sin ninguna autorización,”, subrayó el alcalde.

Activistas y miembros de la comunidad también acusaron a la compañía JC Penney de “racismo económico”.

“Así me suena a mí”, comentó Martha Díaz Aszkenazy, esposa del dueño del edificio que era alquilado por JC Penney.

“Cierran la única tienda de más de mil, en un área donde viven clientes leales -la mayoría de ellos latinos-, que quieren gastar su dinero aquí. ¿Qué no somos lo suficientemente buenos como para comprar su ropa? ¿Acaso nuestro dinero no es verde?”, preguntó Díaz Aszkenazy.

“Los de JC Penney están actuando como renegados, haciendo lo que quieren”, señaló Julián Ruelas, un residente del área que dice haber visto lo que estaba ocurriendo el domingo a eso de las 11 p.m., tras lo cual le avisó al dueño del edificio, Sev Aszkenazy, quien a su vez grabó un video del hecho y lo proporcionó ayer en la rueda de prensa.

Aszkenazy dijo que habló con los contratistas y que ellos le confirmaron que JC Penney los contrató para que “nadie los detuviera” de quitar el letrero de neón, el cual pensaban subastar en eBay.

El sargento Saúl Garibay, del Departamento de Policía de San Fernando, confirmó que se cuestionó a unos individuos -quienes no tenían el permiso adecuado para quitar el letrero- y se les ordenó retirarse. “Pasamos el caso al Departamento de Obras Públicas para que investigue si ocurrió alguna violación”, aseguró el sargento.

La Opinión dejó mensajes por teléfono y por correo electrónico a la oficina de prensa de JC Penney, pero no hubo respuesta.

En 1920 la compañía abrió sus puertas al público en esa localidad pero las cerró el pasado fin de semana. Un grupo de residentes ha reunido más de mil 500 firmas para que se vuelvan a abrir.