El negocio de la educación

Los colegios con fines de lucro están bajo fuerte presión
El negocio de la educación

Las escuelas y universidades con fines de lucro se han convertido en una alternativa académica para las comunidades de bajos ingresos que no logran seguir sus estudios en la educación pública y entre aquellos que buscan una profesión a corto plazo. Hay muchos que se gradúan con éxito, pero para la mayoría la realidad es otra.

Un análisis del comité senatorial sobre Salud, Educación, Trabajo y Pensiones señaló que la mayoría de los estudiantes, durante el período escolar 2008-09, dejaron las escuelas con fines de lucro sin graduarse. Tanto estos alumnos como los que se graduaron quedaron altamente endeudados.

En muchos casos los que terminaron nunca consiguieron los empleos prometidos durante su reclutamiento. Además, no es raro que esta industria invierta más dinero en reclutamiento y mercadeo que en educación ya que su meta es enrolar estudiantes que obtengan becas que les paguen a las escuelas. Estos fondos, originados en programas como Stafford Loans, Pell Grants, G.I Bill Grants y Cal Grants suelen componer hasta el 909% de los ingresos de estas escuelas.

Debido a todo esto, y a la crisis fiscal estatal, se anunció ayer que California no otorgará ahora los Cal Grants a las escuelas con fines de lucro que no tienen un aceptable nivel de graduación y en las que sus alumnos terminan excesivamente endeudados.

Creemos que está muy bien poner presión sobre las escuelas que se aprovechan y lucran con la ilusión y la necesidad de quienes desean superarse. Pero esto no ocurre en un vacío, sino en momentos en que las escuelas públicas vocacionales, los colegios comunitarios y la universidad estatal tienen menos vacantes debido a la falta de recursos. Las escuelas con fines de lucro hoy tienen un papel en la educación como última alternativa. El desafío es que cumplan con esa misión educativa .