Entrenador de Florida cumple sueño olímpico (Fotos y video)
El cubano Yin Álvarez logra su meta de llevar a uno de sus atletas a competir por una medalla de oro en gimnasia
Yin Álvarez es el entrenador y padrastro del gimnasta Danell Leyva, quien compite en los Juegos Olímpicos. Crédito: AP
Nueva York – Cuando Yin Álvarez desertó de Cuba en 1992, no sólo lo hizo con la idea de lograr la libertad y, como muchos otros inmigrantes, alcanzar el “Sueño Americano”. Álvarez, quien era un gimnasta profesional en su país natal, tenía otra meta en mente: abrir un gimnasio y convertirse en el entrenador de un futuro atleta olímpico.
Y ese sueño se hizo realidad, y mucho mejor de lo que él había imaginado. No sólo Álvarez ha logrado llevar a uno de sus pupilos a los Juegos Olímpicos de Londres, sino que ese atleta es nada más y nada menos que su propio hijastro. El entrenador es la fuerza detrás de una de las grandes promesas de EEUU en estos juegos, el joven gimnasta cubanoamericano Danell Leyva, quien es una de las esperanzas para conseguir una medalla de oro en las competencias de hoy.
Pero llegar a este de punto no ha sido fácil para el entrenador. Al igual que muchos inmigrantes, Álvarez tuvo que lavar platos y limpiar baños, y hacer muchos otros sacrificios para poco a poco ir ahorrando dinero y comprar los aparatos que formarían parte su establecimiento. Con los años abrió el “Universal Gymnastics” en Homestead, al sur de Miami.
Según le contó al “The New York Times”, desde niño Álvarez tenía ese sueño de abrir un gimnasio y entrenar a un atleta olímpico, pero sabía que alcanzar esa meta sería difícil en Cuba. En la isla, acudió desde pequeño a una escuela de gimnasia, a la que también asistió María González, la madre de Danell. Tras llegar a la adultez se unió a un grupo de gimnastas que realizaba presentaciones a nivel internacional, y fue allí cuando un día de enero de 1992, durante una exhibición deportiva en México, que Álvarez decidió desertar y cruzar el Río Grande.
En el 2001 se casó con González, quien también abandonó Cuba cuando Danell tenía apenas dos años, y junto a ella crió al pequeño. Danell, quien hoy tienen 20 años, se convirtió en la “creación” de Álvarez, quien vio su potencial a pesar de que la misma madre del joven consideraba que no tenía las cualidades para ser un gimnasta por tener los brazos largos, los pies planos y sufrir de asma.
Hoy, el sueño de Álvarez y Danell de conseguir una medalla de oro en unas olimpiadas podría convertirse en realidad, cuando el joven compita esta tarde en Londres en la ronda individual de “all-around”, donde el atleta tiene un gran chance de alcanzar el primer lugar. Ya Danell compitió el pasado lunes en la categoría por equipo, pero EEUU no logró subir al podio y terminó en quinto lugar.