Calderón promulga su reforma política

Con ello el presidente de México amplía la participación de todos los ciudadanos

Calderón promulga su  reforma política
El presidente de México, Felipe Calderón, cuando se encontraba con la comunidad mexicana en Los Ángeles.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

MÉXICO, D. F. (EFE).— El presidente de México, Felipe Calderón, promulgó ayer la reforma política que aprobó el Congreso y que autoriza las candidaturas independientes a puestos de representación popular en este país.

“Con ello concretamos una nueva reforma política y avanzamos en la construcción de un marco legislativo con mayor capacidad para el sostenimiento de la democracia y la viabilidad de la nación”, dijo el mandatario en un acto celebrado en la residencia de Los Pinos.

Ante representantes de los demás poderes del Estado, el Presidente señaló que uno de los mayores retos de México era “cerrar la brecha que separa a la voluntad de los ciudadanos con las decisiones de los gobernantes”.

La reforma implica varios cambios constitucionales, entre los que destaca la posibilidad de que un ciudadano pueda a partir de 2015, sin respaldo de algún partido, aspirar a un cargo de representación popular y un mecanismo de promoción de iniciativas ciudadanas de ley, inexistente hasta ahora.

Ahora corresponderá al propio Congreso y a los legislativos locales “establecer los términos y los requisitos para que el ciudadano pueda hacer un pleno ejercicio de este derecho”, recordó Felipe Calderón.

La reforma ahora permite que el Presidente sea investido por miembros de la mesa directiva del Legislativo o por el magistrado-presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), no ante el pleno del Congreso, como ocurría hasta ahora.

Además, establece que en “caso de falta absoluta del Presidente”, el secretario de Gobernación se encargue “provisionalmente del despacho de los asuntos del primer mandatario”, lo que “evitará cualquier vacío de poder”, aseguró Calderón.

Las modificaciones también incluyen la posibilidad de convocar a una consulta popular para la creación o modificación de reformas o leyes que sean de trascendencia en México.

Tales consultas solo podrán ser convocadas por el Ejecutivo, el Legislativo siempre y cuando sean aprobadas por dos terceras partes de la Cámara de los Diputados, o con el respaldo del 2% del electorado.

Las consultas serán vinculantes cuando la participación corresponda al 40% más uno de los ciudadanos inscritos en la lista de electores.

Calderón dijo que los cambios abonaban al “perfeccionamiento” del “régimen democrático” en México, y al tránsito “del sufragio efectivo a la democracia efectiva”.

“Ello nos pone en el camino correcto para fortalecer las instituciones y para darle a la ciudadanía una mayor injerencia en la vida pública de México”, añadió.

Entre las propuestas que quedaron fuera de la reforma política aprobada está la reducción del Congreso, que cuenta con 500 diputados y 128 senadores, y la reelección de legisladores y alcaldes para mandatos consecutivos.