Advierten de las estafas a los ancianos

Expertos advierten que jamás se debe dar información por teléfono o abrir la puerta de la casa a un desconocido
Advierten de las estafas a los ancianos
Actores de la tercera edad hicieron una representación ilustrando los peligros de los llamados fraudes telefónicos.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

Las personas de la tercera edad son uno de los grupos más vulnerables a ser víctimas de fraude y abuso, tanto físico, mental como financiero. Para alertar a los ancianos de las prácticas más comunes de estafas y cómo protegerse, el Centro de recursos para la familia Tom Bradley de Los Ángeles, organizó ayer una sesión informativa con representantes de distintos sectores que educaron a los presentes.

“Soy hija y sobrina de mujeres de la tercera edad y me preocupa mucho el tema”, indicó Holly Mitchell, Asambleísta del distrito 47 de Los Ángeles que apoyó el evento.

El grupo de actuación del centro de Artes Manuales, integrado por actores de la tercera edad, hizo una representación ilustrando los peligros de los llamados fraudes telefónicos. “Si no sabes quién te llama, sólo córtales el teléfono”, cantaron al final de la actuación.

Entre las estafas más comunes están las de los contratistas que no tienen licencia para trabajar en California y muchas veces hacen mal su trabajo, roban e incluso llegan a lastimar a los ancianos, una vez que están dentro de la casa. Otras estafas comunes que eligen a los ancianos como víctimas son las cartas que piden dinero para obras de caridad. Si bien muchas veces usan nombres de caridades legítimas, les cambian la dirección y el dinero va a parar a manos de los estafadores.

“Los ancianos pasan mucho tiempo en sus casas, comúnmente viven solos y muchos de ellos tienen problemas de memoria, esto los convierte en el blanco perfecto para muchos estafadores”, señaló Jane Kreider de la Junta Estatal de Licencias para Contratistas.

La funcionaria aconsejó que, antes de contratar a alguien, siempre pidan que les muestren las licencias; que pongan la descripción del trabajo en un contrato por escrito y siempre pedir tres estimados para comparar. “No siempre el presupuesto más barato es el mejor”, aclaró. “Si es demasiado barato de creer, tiene que desconfiar”.

“Si los llaman por teléfono tratando de venderles algo, no teman cortar”, señaló Jackie Wiley-Sistrunk del Departamento de Corporaciones de California. Wiley-Sistrunk dijo que, en general, las personas de la tercera, temen parecer mal educados y que los estafadores se aprovechan de la cordial actitud. “Jamás den información de ningún tipo a un extraño por teléfono”, recalcó.

Judy Alter, una de las presentes en el evento confesó estar sorprendida. “No sabía que hacían esos tipos de estafas. Tengo que compartir la información con mis amigas, para que también estén prevenidas”.

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