Justicia del rico y del pobre

Ernesto Zedillo tiene última oportunidad para recibir inmunidad internacional por masacre en territorio zapatista este 7 de septiembre

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Justicia del rico y del pobre
Mural en uno de los 'Caracoles' zapatistas de Chiapas.
Foto: Ricardo Ibarra | Radio Indígena

En México hay dos estilos para impartir justicia: para el rico y para el pobre.

Pagar una multa por miles de dólares o pasar desapercibido en completa impunidad, es el caso del rico. Para el pobre están las cárceles, la reclusión social y la segregación familiar.

Hay varios casos para ejemplificar. El ex presidente priísta de México [1994-2000], Ernesto Zedillo Ponce de León, enfrenta en una corte de Connecticut, Estados Unidos, una demanda civil por la matanza de 45 indígenas en Acteal, Chiapas: hombres, menores y mujeres embarazadas fueron asesinados por un grupo paramilitar del Estado mexicano, el 22 de diciembre de 2007.

Ernesto Zedillo busca la inmunidad diplomática del gobierno de Washington por este caso, mientras lleva una vida académica en la Universidad de Yale.

En Chiapas, estado del sureste mexicano con organizaciones civiles impenetrables por las redes del narcotráfico, encerraron al profesor indígena Alberto Pathistan y Francisco Santis López, por hacer política para los de abajo, es decir, son presos políticos.

Si el gobierno de los Estados Unidos concede inmunidad –¿impunidad?– diplomática a Ernesto Zedillo por la matanza de Acteal, como escribió Fernando Camacho Servín para el periódico La Jornada “sería una forma de reconocer que el gobierno mexicano estuvo involucrado en una estrategia contrainsurgente para minar la resistencia civil en Chiapas”.

Hay que recordar que Felipe Calderón, quien abandona la silla presidencial antes de diciembre, ya lanzó su oferta laboral a instituciones educativas de Estados Unidos, y su administración de la “guerra contra el narco” –con más de 70 mil muertos en todo el territorio mexicano– tiene interpuesta una demanda internacional ante la Corte Penal Internacional de La Haya, lo cual justifica, a su vez, la imposición de Enrique Peña Nieto en la presidencia, para blindarlo desde la “Silla del Águila”.

Si Washington le otorga inmunidad a Zedillo, entonces quedará claro: la justicia obedece al dinero y a las negociaciones cupulares entre los gobiernos norteamericanos.

Este tipo de justicia –para ricos y pobres– estaría condenando a la gente común y corriente, que lucha por algo de dignidad, a la desigualdad social y a la esclavitud de los administradores del poder y las armas.

Me pregunto: ¿Habrá también en Estados Unidos –autodenominado líder global de la democracia– una justicia para el rico y una justicia para el pobre? Ya lo veremos este viernes 7 de septiembre.

Lea el comunicado de la Organización Sociedad Civil “Las Abejas”, sobre este caso, haciendo clic aquí.