Activista chino inicia huelga de hambre por arresto domiciliario

Antes de anunciarlo, Hu Jia, el defensor de los derechos de los enfermos de sida y hepatitis B, enfermedad crónica que él mismo padece, denunció en repetidas ocasiones la situación en la que vive
Activista chino inicia huelga de hambre por arresto domiciliario
Hu Jia, premio Sájarov del Parlamento Europeo y varias veces candidato al Nobel de la Paz, ha iniciado una huelga de hambre en protesta por el arresto domiciliario al que está sometido de forma ilegal.

Pekín – El conocido disidente chino Hu Jia, premio Sájarov del Parlamento Europeo y varias veces candidato al Nobel de la Paz, ha iniciado una huelga de hambre en protesta por el arresto domiciliario al que está sometido de forma ilegal, confirmó hoy a Efe la organización Chinese Human Rights Defenders (CHRD).

El defensor de los derechos de los enfermos de sida y hepatitis B, enfermedad crónica que él mismo padece, había anunciado a través de su cuenta de Twitter que inició la huelga el pasado martes porque no se le permite salir de su casa de Pekín “sin ser acompañado de agentes”, a pesar de que no pesa sobre él ningún tipo de acusación.

El anuncio de Hu cobró hoy mayor relevancia mediática, después de su mujer, la también activista Zeng Jinyan, que se encuentra en Hong Kong, lo publicara en su perfil en Twitter.

CHRD confirmó la protesta, si bien señaló que en los últimos días no habían podido contactar personalmente con Hu.

Antes de anunciar su huelga de hambre, el activista denunció en repetidas ocasiones la situación en la que vive.

“A las dos de la tarde, tomé mi bicicleta para ir a comprar comida y me detuvieron siete u ocho policías de paisano. Discutí tres horas con ellos sin llegar a una solución. No estoy en una cárcel y no acepto que vayan a comprar mi comida los policías o que tenga que salir de mi casa en su coche”, relató.

Añadió que fue atacado por los agentes de policía que le custodia, que también le han pinchado las ruedas del coche.

Amigo del disidente Chen Guangcheng, que actualmente reside en EEUU tras provocar un incidente diplomático entre Washington y Pekín, Hu aseguró que no abandonará la huelga de hambre hasta que consiga la libertad.

El activista, que pasó tres años y medio en prisión por el delito de “subversión”, con el que Pekín suele castigar a disidentes, está sometido a arresto domiciliario ilegal desde la visita a Pekín de la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, el pasado día 4.

Fue en ese momento, además, cuando su esposa y su hija, Qincai, se mudaron a Hong Kong, después de que el Gobierno concediera el visado de estudios a la mujer, tras habérselo denegado a principios de verano.

Hu no tuvo la misma suerte que su esposa, aunque quiso destacar, también a través de las redes sociales, el “consuelo” que le producía ver que su hija y su mujer estén ahora “en un ambiente seguro y libre”.

El disidente emprendió otra huelga de hambre de dos días a principios de mes, en apoyo a los estudiantes de Hong Kong que se manifestaron contra la polémica asignatura de Educación Nacional (patriotismo).

Previamente, Hu Jia se ganó la enemistad del Gobierno chino con el caso de Chen Guangcheng, actualmente en EEUU, cuando en abril pasado reveló a los medios que se había reunido con el disidente y que creía que éste se encontraba en la Embajada de EEUU.

Eso propició que fuera detenido durante alrededor de 24 horas e interrogado por la policía.

Durante su estancia en prisión, de la que salió en junio de 2011, fue galardonado con el Premio Sajárov a los derechos humanos, concedido por el Parlamento Europeo.