Mexicanos ofrecían lavado de dinero mediante “outsourcing”

Los mexicanos están acusados de operar en Houston una “compañía” dedicada al lavado de dinero para clientes que necesitaban recibir en México, grandes cantidades en efectivo que captaban en EEUU.

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Dallas .- Un grupo compuesto por al menos seis mexicanos y tres estadounidenses acusados por las autoridades de Texas ofreció por dos años un “servicio” integral de lavado de dinero, mediante transferencias bancarias, a clientes radicados en México.

Según las autoridades, los mexicanos están acusados de haber operado en Houston, Texas, una “compañía” ilegal dedicada al lavado de dinero para clientes que necesitaban recibir en México, en pesos mexicanos, grandes cantidades en efectivo que captaban en este país.

De acuerdo con la acusación de un gran jurado ante la Corte Federal del Distrito Sureste de Texas en Houston, desclasificada en forma parcial este jueves, la “compañía” ofreció entre octubre de 2009 y septiembre de 2011 un servicio completo de lavado y transferencia de dinero a sus “clientes”, mediante un modelo de “outsourcing”.

Según las primeras investigaciones, el grupo habría enviado de Estados Unidos a México unos 27 millones de dólares.

Los documentos presentados ante la corte detallan que la “compañía” se encargaba de recoger los dólares en efectivo, en cualquier lugar de Estados Unidos señalado por el cliente, para lo cual usaba sus propios vehículos y choferes, incluso una avioneta.

La acusación precisó que el dinero era trasladado luego a su oficina y centro de operaciones en Houston, donde se depositaba en distintas cuentas bancarias propiedad de empresas fantasmas, para transferirlo a bancos o casas de cambio en México.

Una vez en ese país, los miembros de la “compañía” en México, negociaban con las instituciones financieras un tipo de cambio preferencial de dólares a pesos.

El dinero convertido ya a pesos mexicanos, era luego entregado a las personas señaladas por sus clientes, a un tipo de cambio favorable para la organización.

La “compañía” cobraba una cuota por su servicio y recibía un ingreso extra por las conversiones favorables de dólares a pesos.

Cuatro personas relacionadas con la organización han sido detenidas y seis más permanecen prófugas, y se cree que estarían escondidos en México.

Entre los detenidos se encuentra el mexicano Enrique Morales, quien en la acusación es identificado como copropietario de la “compañía” y coordinador de las operaciones de la misma en Estados Unidos.

Morales fue detenido en Laredo, Texas, en agosto pasado poco antes de que otros tres integrantes o empleados estadunidenses de la “compañía” fueran aprehendidos en Houston y Dallas. Ellos fueron identificados como Anthony Foster, Willie Whitehurst y Sarah Combs.

Foster, un expolicía de Houston despedido por corrupción en 2009, y su sobrino Whitehurst, operaban como choferes a cargo de efectuar los traslados de dinero en efectivo a Houston. Ambos fueron detenidos transportando cantidades superiores a los 200,000 dólares.

Combs fungía como la administradora de la oficina en Houston y está acusada de transmitir las órdenes de sus jefes a los demás empleados.

Los nombres de los otros cinco mexicanos enlistados en la acusación no fueron revelados en los documentos desclasificados.

Sin embargo, se precisó que uno de ellos manejaba las operaciones de la organización en México y los demás estarían a cargo de reclutar clientes para venderles sus servicios.

Los detenidos y demás enlistados están acusados de lavado de dinero, de conspirar para realizar lavado de dinero y de conspiración para defraudar a Estados Unidos. Ninguno de ellos está acusado de tráfico de drogas.

De igual forma, la acusación dejó sin identificar a los clientes de la organización y se abstuvo de señalar si éstos eran integrantes de algún cártel del narcotráfico en México.

La imputación solo presume que las cantidades de dólares en efectivo eran obtenidas por los clientes de la organización, mediante “actividades ilícitas”.

En los documentos presentados en la corte federal, los fiscales de la división de Lavado de Dinero y Decomisos de Bienes del Departamento de Justicia, piden que se obligue a los acusados a pagar al gobierno 27 millones 492 mil dólares, que habría sido el monto manejado durante la operación de la compañía.

También solicitan que el gobierno tome posesión de 350 mil dólares encontrados en Texas dentro de un automóvil de la organización y otros 220,980 dólares, localizados en otro vehículo en Carolina del Norte.

Los fiscales piden además el decomiso de una avioneta Piper “Turbo Lance II”, utilizada para los traslados de dinero en efectivo.