Concejal Rosendahl se retira para luchar contra el cáncer

Rosendahl, un veterano de la Fuerza Aérea de 67 años, ha decidido no competir por un tercer término en el Distrito 11
Concejal Rosendahl se retira para luchar contra el cáncer
Concejal Bill Rosendahl anuncia salida.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinion

“¡Genial! ¡Genial!”, exclamó ayer el concejal Bill Rosendahl al anunciar en una despedida anticipada del Cabildo de Los Ángeles que los doctores le han dado esperanzas de superar el cáncer de uréter.

Son las palabras favoritas de Rosendahl, el primer concejal abiertamente gay en la historia de la ciudad, con ellas suele abrir sus discursos, pero este martes se escucharon, aunque con una voz debilitada por los agresivos tratamientos médicos, con la fuerza de un ser humano que se aferra a la vida.

En agosto, cuando inició su proceso de curación, había pocas posibilidades de salir avante.

“Con esperanza todo es posible”, celebró el edil dirigiéndose a las personas que también luchan contra el cáncer. Luego expresó: “Voy a seguir todo el camino hasta el 30 de junio y después me voy a retirar”.

Rosendahl, un veterano de la Fuerza Aérea de 67 años, ha decidido no competir por un tercer término en el Distrito 11 del Ayuntamiento, que abarca las comunidades circundantes al aeropuerto LAX, y dejarle el camino libre a su jefe de personal, Mike Bonin, el único que, según él, puede ocupar el cargo.

Cuando su salud mejore, indicó el funcionario, quien antes de ser electo fue ejecutivo de televisión y presentador de un programa sobre asuntos públicos, regresará a los medios de comunicación.

Desde que llegó al Concejo Municipal en 2005, Rosendahl se ha distinguido por ser un defensor de los homosexuales y los veteranos de guerra. Por eso ayer dedicó parte de su discurso a los hombres y mujeres que sirvieron en las Fuerzas Armadas reprimidos por su orientación sexual, debido a la controversial política militar conocida como “No preguntes, No digas”.

“Ese tipo es un idiota. Lo que él hizo fue un crimen, si debo decir la verdad”, expresó el concejal sobre el expresidente Bill Clinton, quien estableció dicha norma.

Así, con la franqueza de alguien que tiene un pie fuera del gobierno y no tiene intensión de regresar, habló el representante de Marina del Rey. El único motivo que le impedía salir de ese cuerpo legislativo, dijo, era que la nueva sangre en el Cabildo no tiene idea de lo que se hace en el servicio público.

“Primero, se elaboran leyes; segundo, es la conexión entre los constituyentes y el servicio”, explicó.

Durante sus siete años en el Concejo, Rosendahl se enfocó en la largamente retrasada modernización del aeropuerto de Los Ángeles como una alternativa a su controvertida expansión, creó programas para proveer vivienda a los veteranos sin hogar y empujó la construcción de proyectos de transporte.

Este martes, el periódico Los Angeles Daily News consideró su partida como una “pérdida” para el gobierno municipal y los residentes del oeste de la ciudad.

Ayer, el edil mencionó que algunas de sus metas hasta su último día en el Ayuntamiento serán el cierre del aeropuerto de Santa Mónica, la reinstalación de las estaciones de bomberos, ofrecer servicios que mejoren la calidad de vida de sus constituyentes y exigir cambios a la Casa Blanca.

“Señor Presidente”, expresó dirigiéndose a Barack Obama, en plena campaña de reelección. “Votaré por usted de nuevo, pero hágame un gran favor, salga de esas guerras locas, pare esta guerra contra el terrorismo y ofrezca cobertura médica, infraestructura y educación, y regrese a la clase media”, dijo.

De acuerdo al Secretario Municipal, Rosendahl es el edil que menos falta a las reuniones de Cabildo.