El ‘Titán’ carga sus baterías
En la pretemporada de los Dodgers podrá verse a un renovado Adrián González
ENTREVISTA
El impacto en su debut fue tan fuerte como el que produjo el megacambio Dodgers-Boston que lo trajo a Los Ángeles.
Adrián González descargó jonrón en su primer turno vestido de azul y blanco.
Así comenzó su era con los Dodgers, una que el toletero zurdo mexicano espera sea larga.
El bien llamado “Titán” fue parte del canje más grande en la historia de los Dodgers.
Con él llegó el estelar lanzador derecho Josh Beckett y un jardinero de alto calibre: Carl Crawford.
“Continuaremos haciendo todo lo posible para reforzar nuestro equipo”, dijo en esa ocasión, el gerente de los Dodgers Ned Colletti.
“Este canje es un ejemplo del compromiso de los dueños de que el equipo sea el más fuerte no sólo en 2012, sino para las futuras temporadas”, agregó Colletti.
González cerró la recién pasada temporada tal como la inició.
El cañonero oriundo de San Diego, de padres mexicanos, conectó un hit en cuatro turnos en el último juego de la temporada (3 de octubre), extendiendo a 14 los partidos seguidos bateando al menos un imparable.
A la hora que cayó el telón de la campaña regular, González tenía en su haber un promedio de .393, producto de 22 hits en 56 turnos, entre ellos, tres dobles, dos jonrones y cinco impulsadas.
Esa racha, la más extensa para un jugador de los Dodgers en el 2012, arrancó el 19 de septiembre.
Dos días antes de que finalizara la temporada, González disparó su doblete número 47 estableciendo un récord personal.
Pero cabe señalar que entre el histórico cuadrangular logrado en su primer viaje al plato y el final de la temporada a González se le cruzó un bache ofensivo.
¿A qué se debió esa sequía de unos los bates más explosivos de las Grandes Ligas?
“Cuando llegué a Boston cambié mi estilo de batear para buscar mejores resultados en diferente liga. Pero no era mi swing”, dijo ayer González mientras esperaba ser entrevistado por Jim Hill, de la cadena de televisión CBS (Canal 2) en Studio City.
“Estando aquí Don Mattingly [el mánager] y Dave Hansen [instructor de bateo] me dijeron que volviera a mi antiguo sistema de batear”, agregó.
“En ese proceso se hicieron los ajustes necesarios y tomó cierto tiempo. Los resultados llegaron cuando la temporada se acababa”, añadió sonriendo.
“Quedaron algunas cositas, pero pequeñitas para completarlo. Tengo todo el invierno para para seguir trabajando en eso y llegar al spring training listo para ser el bateador de antes y producir”, dijo.
El contrato de siete años de González por 154 millones de dólares expira hasta el 2018 y los Dodgers esperan que lo cumpla con ellos.
La presencia de Adrián González en el mítico uniforme de los Dodgers, representa el compromiso de la nueva administración del equipo para con la fanaticada mexicana del sur de California.
Más de uno de ellos se quedó con los deseos de ver en tercera base a Vinny Castilla como un digno heredero de Fernando Valenzuela.
Ahora, a casi 22 años de que Valenzuela sacara el último out con los Dodgers, Adrián cuenta con el carisma y calidad para ganarse el corazón de la fanaticada. Y eso él sabe.
“Es un privilegio. Me da responsabilidad, felicidad, alegría y motivación. Como veo las cosas es trabajar y confiar en las habilidades que Dios me dio y así cumplirle a mi gente”, subrayó.
Se le informa que Dave Hansen ya no será el instructor de bateadores, le asignarán otras responsabilidades en la organización, la noticia la recibió Adrián con la normalidad que le otorga sus nueve años en las Grandes Ligas.
“He tenido muchos. Con San Diego tuve seis. En Boston otro. No me afecta el cambio, conozco mi swing. Lo que hago es platicar con ellos acerca de qué es lo que quieren de mí”, subrayó.
“Jugar beisbol es muy difícil. ¿Cómo puede alguien pensar y batear al mismo tiempo?”, es una de las muchas frases de Yogi Berra.
González coincide con el legendario exreceptor de los Yanquis, pero dice que se logra con dedicación y mucho esfuerzos.
Uno de ellos es alcanzar la fuerza mental y eso es que lo está haciendo Adrián en la llamada “temporada muerta” de las Grandes Ligas.
