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Sabella redescubre a un Messi gigante

Tenía 17 goles en 61 partidos y con el actual DT lleva 13 goles en 13 partidos

BUENOS AIRES, Argentina.- La frase salía de la boca de quien sin lugar a dudas ha potenciado lo mejor de Lionel Messi hasta el momento. Pep Guardiola. Era en marzo de 2012, en los días posteriores del 3-1 sobre Suiza, en Berna, donde la Pulga consiguió su primer “hat-trick” en el seleccionado, y Alejandro Sabella intuía en una mesa de café en Barcelona que algo muy importante le entregaba su colega.

“A Lio hay que hablarle poco y escuchar lo que dice. Es un chico con carácter, respetuoso, pero con carácter”. Entre recomendaciones y vivencias compartidas que los medios catalanes publicitaron varios meses después, el técnico del seleccionado rescató esa frase como la más importante y se la guardó en su memoria.

Desde la aparición de Messi en el seleccionado mayor, en 2005, se buscaron guionistas. Se probaron directores técnicos de distintas escuelas.

Con José Pekerman irrumpió un adolescente que no podía controlar los impulsos por demostrarlo todo de golpe. Con Alfio Basile se vio un chico incómodo, en segundo plano, detrás de figuras como Juan Román Riquelme o Juan Sebastián Verón.

Con Maradona aparecía con un protagónico fuerte, aunque la figura de Diego lo eclipsaba. Con Batista se convirtió de la noche a la mañana en un capitán sin cinta dando sus primeros pasos como referente de la mano de Javier Mascherano. Y con Sabella comenzó una estrategia que fue fundamental para potenciar su rendimiento: darle el lugar de líder, de capitán, de referente, de símbolo y, lo más importante, escucharlo.

Es cierto, como lo dijo Messi después de la goleada sobre Uruguay: “Con resultados se está más contento”. Pero la postal de la práctica de ayer en Ezeiza, con Messi a pura sonrisa en una charla con Sabella y con el profesor Pablo Blanco se están haciendo costumbre.

Después del 3-1 sobre Alemania de agosto pasado, respetando la autoridad del entrenador para armar los equipos, la “Pulga” admitió que le gusta jugar con dos delanteros a su lado. Sabella siente que hablar de futbol con Messi no le hace perder poder de decisión; todo lo contrario, aumenta sus posibilidades de desarrollo.

Sabella parece haber encontrado la fórmula para que el mejor del mundo rinda todo lo que puede. Antes de este ciclo, Messi había hecho 17 goles en 61 partidos y ahora, con Sabella, 13 goles en 13 encuentros. La historia marca otra cosa, como nunca antes había pasado.

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