Viuda de Calero agradece a fans

Sandra Sierra dice que las muestras de cariño de los aficionados la conmovieron
Viuda de Calero agradece a fans
Sandra Sierra junto al presidente de Pachuca, Jesús Martínez (izq.) y su hijo Juan José Calero el pasado 5 de diciembre en el Hidalgo.
Foto: {EFE

MÉXICO, D.F.— El exportero del Pachuca, Miguel Calero, falleció el 4 de diciembre en la Ciudad de México luego de sufrir un par de trombosis.

En los días que siguieron, la directiva del Pachuca y miles de aficionados ofrecieron un homenaje al colombiano acompañados de su familia y de todos los amigos cercanos.

Sandra Sierra, a través de los Tuzos, emitió ayer un comunicado de agradecimiento para la afición que estuvo con ellos en todo momento.

“Cuando de repente te azota y te sacude el dolor, como en mi caso, que he perdido a la persona que ha estado a mi lado por 27 años, mi esposo Miguel Calero, que era mi compañero, mi confidente, mi cómplice, mi amigo, mi consejero, mi ídolo y mi maestro. Cuando de repente todo esto se te va, te doblegas”.

“Aún resuenan en mi mente los aplausos y ovaciones de todos sus seguidores en el Auditorio Gota de Plata y en el Estadio Hidalgo, despidiéndolo como él hubiera querido. Con sus mensajes de despedida y sus mensajes de gratitud, los gritos de las personas llorando y gritando el ¡¡¡Venga Calero!!!”.

“No me cabe duda que él está feliz y satisfecho porque sabe que depositó en cada uno de nosotros un ejemplo de vida, ya que su frase favorita era: “El que no vino a este mundo para servir, no sirve para vivir”.

“Y eso hizo Miguel, sirvió a cada una de las personas que en su momento lo necesitó”.

“Sus hijos fueron la bonanza de su vida, les transmitió siempre una enorme fortaleza, un espíritu de lucha y amor por los demás. Esa, sin duda, es la herencia más grande que me ha dejado”.

“En mi nombre, el de mis hijos y mi suegra, les damos las gracias a todas las personas que nos acompañaron y estuvieron siempre pendientes de su evolución y hasta el día de su muerte”.

“Les agradezco de corazón sus muestras de amor para mi esposo, les aseguro que Miguel quería eso, que lo despidieran como lo que él era, un grande”.

“Mil y mil gracias. Mis hijos y yo nos quedamos a vivir en Pachuca como era su deseo”.