Mando sirio sería interino

Mediador aboga por resucitar la idea de gobierno provisional
Mando sirio sería interino
Lakhdar Brahimi, enviado especial de la ONU a Siria.
Foto: EFE

EL CAIRO, Egipto (EFE).— El mediador internacional Lajdar Brahimi abogó ayer por impulsar la propuesta de un gobierno de transición en Siria, aprobada en la conferencia de Ginebra en junio, en medio de nuevos actos violentos y deserciones del régimen sirio.

Brahimi, que culminó una visita de cinco días a Damasco, declaró a la prensa que el acuerdo suscrito por las principales potencias mundiales en Ginebra “reúne todos los elementos necesarios para poner fin al conflicto en Siria en los próximos meses”, aunque necesita “algunos cambios”.

Antes de partir hacia Moscú, donde continuará sus contactos, el enviado de la ONU y la Liga Árabe para Siria consideró que debería formarse un gobierno transitorio “con todo el poder ejecutivo y que lleve al país a elecciones presidenciales o parlamentarias”.

“El cambio debería ser real y no cosmético”, enfatizó Brahimi, que insistió en que todavía no ha presentado un proyecto “completo” a la espera de que las partes enfrentadas alcancen antes un acuerdo.

Asimismo negó las informaciones de que hay una propuesta acordada con Washington y Moscú para poner fin al conflicto sirio.

En la mesa de las negociaciones está por el momento el plan consensuado por el Grupo de Acción para Siria, en el que participan China, Rusia, Estados Unidos, Francia, el Reino Unido, Turquía, la Liga Árabe, la ONU y la Unión Europea.

Este grupo propuso un gobierno de transición en el que estuvieran representadas figuras del régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, y los grupos opositores con vistas a poner fin a la violencia que azota el país desde marzo de 2011.

Sin embargo, apenas se han registrado avances en el terreno diplomático desde junio y, más concretamente, en la aplicación de ese plan, que levanta reticencias entre los opositores ante la posible continuidad de Al Asad en el poder.

Sin detallar ese y otros aspectos, Brahimi aseguró que el pacto de Ginebra debería contar con “el acuerdo de las partes, una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU y garantías para todas las partes”.

En su tercera visita a Siria desde que asumiera el cargo en septiembre pasado, el argelino mantuvo encuentros con Al Asad y dirigentes de la oposición interna.

El Consejo Nacional Sirio (CNS), que agrupa a opositores en el exilio, expresó ayer su apoyo a un gobierno de transición en el país sin la participación de Al Asad.

Por otra parte, el aeropuerto internacional de la ciudad de Alepo fue escenario de choques entre rebeldes y fuerzas gubernamentales que bombardearon los aledaños. Fuentes insurgentes dijeron haber derribado un avión de tipo Mig-23, de fabricación rusa, y un helicóptero de las fuerzas del régimen en la operación con la que el Ejército Libre Sirio (ELS) pretende tomar la provincia de Hama, en el centro del país.

Un grupo de combatientes rebeldes reivindicó también la toma de varias zonas en la provincia septentrional de Idleb, al tiempo que medios oficiales informaron de que al menos cuatro personas murieron y decenas resultaron heridas, la mayoría estudiantes, por la explosión de un coche bomba en la periferia de la capital.