Porqué no le creo a Márquez

Márquez vence con nocáut condundente a Pacquiao en el sexto asalto, el 9 de diciembre de 2012.
Márquez vence con nocáut condundente a Pacquiao en el sexto asalto, el 9 de diciembre de 2012.
Foto: Archivo / AP

Por ahora parece que se impone la razón a las ganas y la mesura le gana por nocaut a la avaricia. Por ahora Juan Manuel Márquez insiste en que no quiere pelear con Manny Pacquiao por quinta vez y que ya hablado el tema con su esposa, familiares y hasta amigos, creen que la historia con Pacman está cerrada y que no hay porque escribirle otro capítulo.

Pero yo no le creo.

También Nacho Beristáin, preparador del “Dinamita”, dice que no tiene sentido volver a pelear con Pacquiao y recomienda un medirse a Brandon Ríos, una estrella en ascenso. Fajador, duro y con pegada destructiva. Pero Nacho lo quiere frente a Márquez.

A Nacho sí le creo.

Opinan ellos mientras Pacquiao asegura que esta al 100% de sus facultades y Bob Arum maniobra entre jeques y emires para hacer la pelea más rentable de la historia antes de la megapelea.

Es decir que no es la voluntad de Márquez, aunque así debería ser, sino la chequera de Top Rank, la que dicta que se cocina y que se come.

No es tan obvio en los códigos del boxeo que un peleador de raza rehuya enfrentar a su rival que le pide una revancha que falta para ajustarle a las cuentas.

Una noche en Las Vegas cuando Pacquiao le ganó la segunda pelea, Márquez me dijo: “Yo gané y me robaron… quiero la revancha… y si Pacquiao se va a las 135 libras nos vamos a las 135 para pelear con él”.

Y Márquez no sólo se fue tras él a los pesos ligeros, sino a los welter juniors. Y luego hasta los welters.

Y Pacquiao lo escuchó y le dio, no una, sino dos oportunidades más.

En ese tiempo y mientras Juan Manuel se bebía los seis años de los 34 a los 40, creció su carrera y se hizo millonario peleando con Pacquiao.

Todo mérito de Márquez, pero sin Pacman su historia habría sido otra, muy distinta.

Otra cosa es el planteamiento en la casa Top Rank, que se quedaron sin el megapleito Pacquiao-Mayweather porque el “Dinamita” fulminó al filipino y éste quedó sin cómo condicionar a Mayweather y la eventual pelea se quedó sin piso.

Mientras, Mayweather toma riesgos muy medidos. Primero que Guerrero luego que Alexander. Y ahora de nuevo que es “Ghost” Guerrero el rival para mayo. Los dos zurdos (Guerrero y Alexander) porque quiere tener el “feeling” más vivo al chocar con un peleador de guardia cambiada… como lo es Pacquiao.

Ahora vengo yo… cantaba el boricua Héctor Lavoe.

La única manera de resucitar el megacombate es resucitar a Pacquiao y la mejor manera es peleando con Márquez y ganándole a Márquez. En Top Rank saben que Pacquiao aquella noche fatal de Las Vegas, estaba dominando al mexicano encaminándose a una victoria antes de que lo noquearan a él.

Es una combinación de elementos.

Si Márquez le pidió tantas veces a Pacquiao que peleara con él y el filipino lo llevó en la renta de cuatro combates millonarios, por qué no van a pelear de nuevo sí ahora es “Pacman” el que le pide al mexicano. “Me ganaste bien, pero merezco la revancha”.

Por eso Márquez no le va a poder decir que no.