EEUU prepara nueva ronda de anuncios en contra del cigarrillo

La campaña de los CDC cuesta $48 millones e incluye avisos en televisión, radio e internet, como también avisos impresos y carteles
EEUU prepara nueva ronda de anuncios en contra del cigarrillo
Los avisos presentan historias tristes de la vida real.
Foto: AP / CDC

NUEVA YORK — Las autoridades de salud lanzaron el jueves la segunda tanda de una campaña de avisos gráficos contra el tabaquismo y manifestaron la convicción de que el esfuerzo anterior convenció a decenas de miles a dejar de fumar.

Los avisos presentan historias tristes de la vida real, como la de Terrie, una residente de Carolina del Norte que perdió la laringe. O Bill, un fumador diabético de Michigan a quien tuvieron que amputarle una pierna. Y Aden, un niñito de 7 años de Nueva York, que tiene ataques de asma a causa del humo de segunda mano.

“La mayoría de los fumadores desean dejar de fumar. Estos avisos los estimulan a intentarlo”, afirmó el médico Tom Frieden, directorde los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, o CDC por sus siglas en inglés.

La campaña de los CDC cuesta $48 millones e incluye avisos en televisión, radio e internet, como también avisos impresos y carteles.

El gasto de la campaña tiene lugar en momentos en que la agencia enfrenta una fuerte reducción presupuestaria, pero las autoridades afirman que los avisos se pagarán con creces al evitar futuros costos médicos a la sociedad. El tabaquismo es la causa principal de enfermedades y muertes prevenibles en Estados Unidos. Es responsable por la mayoría de los casos de muertes por cáncer pulmonar y es un factor mortífero en los ataques cardíacos y varias otras enfermedades.

Una campaña similar el año pasado por $54 millones fue el primer y mayor esfuerzo publicitario de la agencia a nivel nacional. El gobierno lo consideró un éxito: esa campaña provocó un aumento de 200,000 llamados a las líneas telefónicas sobre consultas para dejar de fumar. El Centro cree que probablemente hizo que decenas de miles de personas lo lograran, con base en el cálculo de que un cierto porcentaje de personas que llaman dejan de fumar.

Al igual que el año pasado, la campaña actual de 16 semanas presenta a personas de la vida real a quienes el tabaquismo lastimó o desfiguró. Terrie Hall, una sobreviviente del cáncer de garganta, vuelve a participar en la campaña. Le extirparon la laringe hace una decena de años.

En el aviso del año pasado hay una foto de Hall cuando era una joven porrista en la escuela secundaria. Después se la ve más recientemente poniéndose una peluca, una dentadura falsa y cubriéndose un orificio en el cuello con un chal. Fue, de lejos, el aviso más popular de la campaña, a juzgar por el número de llamados en YouTube y en internet.

En un nuevo aviso, la mujer mira a la cámara y habla con el sonido metálico y robótico de su electrolaringe. Aconseja a los fumadores a grabarse ahora en video leyendo un libro de cuentos infantil o cantando una canción de cuna. “Ojalá lo hubiese hecho. La única voz que ha oído mi nieto ha sido ésta”, dice con tono monótono.

Una diferencia con la campaña del año pasado es que la actual se enfoca más en el impacto que los fumadores tienen sobre otras personas. Un aviso muestra a un estudiante que padece ataques de asma por estar cerca de fumadores. Otro presenta a una mujer de Luisiana que tenía 16 años cuando su madre murió de causas relacionadas con el tabaquismo.

El retorno de la campaña ha sido bien recibido por algunos promotores de la lucha contra el cigarrillo, quienes dicen que las compañías tabacaleras gastan más en promoción de sus productos en una semana que los CDC en un año.

Después de décadas de disminución, la tasa de fumadores adultos se ha estabilizado en aproximadamente el 20% en años recientes. Los partidarios dicen que la campaña da un sacudón necesario al público que ha escuchado advertencias del gobierno sobre los peligros del cigarrillo durante casi 50 años.

“Hay una necesidad urgente de continuar esta campaña”, afirmó Matthew Myers, presidente de la Campaña para Niños Libres de Tabaco, en una declaración.

El dinero proviene de un fondo especial de salud de $1,000 millones fundado hace años por medio de la Ley de Cuidado Accesible. El fondo ha apartado más de $80 millones para el trabajo de prevención del tabaquismo por parte de los CDC.

Frieden argumenta que los avisos son extremadamente efectivos en relación con su costo, calculando que la inversión de $50 millones anuales salva potencialmente decenas de miles de vidas.

“Tratamos de imaginar cómo tener más impacto con menos recursos”, afirmó.