Angelinos tienen dudas sobre venta de marihuana

La victoria de la Medida D no deja en claro el futuro de los dispensarios

Una de las incertidumbres que aún prevalecen es qué ocurrirá ahora con los dispensarios de marihuana que han estado operando en Los Ángeles desde hace  tiempo.
Una de las incertidumbres que aún prevalecen es qué ocurrirá ahora con los dispensarios de marihuana que han estado operando en Los Ángeles desde hace tiempo.
Foto: Ciro Cesar La Opinión

El martes pasado los angelinos aprobaron la Medida D propuesta por el Concejo Municipal, que solo permitirá 135 dispensarios de marihuana medicinal en la ciudad. La Medida D fue introducida en la boleta como respuesta a otras dos medidas que fueron introducidas previamente, la E y la F.

La Medida D permitirá que aquellos dispensarios que se encuentren a una distancia específica de escuelas e iglesias y que se establecieron antes de 2007 continúen operando. Además, aumentará el impuesto de venta a 60 dólares por cada mil dólares de la hierba medicinal vendida.

La Medida F también habría aumentado el impuesto a la venta pero, a diferencia de la Medida D, habría permitido que todos los dispensarios existentes permanezcan operando, siempre y cuando cumplan con ciertos requisitos.

“La Medida D asegura el acceso [a la hierba medicinal] y nos da cierta apariencia de control en nuestro barrio”, comentó el alcalde electo Eric Garcetti, quien apoyó la mencionada iniciativa.

“El Concejo Municipal es el que introdujo la Medida D y ellos (concejales) son quienes pueden determinar las (condiciones), por eso eligieron que la medida vaya antes que las otras dos. Muchos votantes eligieron la primera medida, sin saber”, explicó Justin Hartfiel, CEO de Weedmaps.com, una página de Internet que ofrece información sobre dispensarios y doctores en California.

“La pregunta del millón de dólares es qué ocurrirá ahora con los dispensarios existentes”, indicó Hartfiel. Según él, la Medida D es arbitraria. “¿Por qué algunas personas pueden tener un negocio y otros no? Que hayan decidido que los dispensarios que abrieron antes de 2007 puedan seguir trabajando es totalmente arbitrario e injusto”, indicó.

Hartfield explicó que la demanda por la hierba medicinal no va a disminuir y que al haber un número limitado de dispensarios, aumentará el precio que los pacientes deberán pagar. Otra desventaja de la medida, según Harfield, es que no requiere que la hierba medicinal pase por pruebas de calidad, que sí habrían sido requeridas en la Medida F.

“La única ventaja es que al menos quedarán algunos dispensarios y no cerraron todos”, dijo Hartfield.

“Aún no se sabe cuáles dispensarios podrán seguir trabajando y cuáles cerrarán”, dijo Gabriel Díaz, de Your Choice Collective, dispensario que se estableció antes de 2007 y que, según la medida, podría seguir operando.

Díaz indicó que el 7 de junio se publicará una lista de negocios que podrán seguir vendiendo la hierba medicinal. “La Medida D tiene buenos y malos puntos”, dijo, y comparó los dispensarios con otros negocios. “No es bueno que haya muchas farmacias, o muchas licorerías en una misma área. En ese sentido, es una ventaja, pero al mismo tiempo todo depende del número de pacientes porque quizás no alcance con sólo 135 dispensarios”.

Otra ventaja de la Medida D, según Díaz, es que no se permitirán dispensarios cerca de escuelas o iglesias.

“A esta altura, nadie realmente sabe qué es lo que va a ocurrir”, aseguró Hartfield. “Pero los dispensarios no se irán tan fácilmente, hay mucho dinero involucrado que nadie quiere perder”.