Cuarto día de protestas en Turquía

Policía emplea gases lacrimógenos para dispersar a manifestantes
Cuarto día de protestas en Turquía
Manifestantes se enfrentan a máquina excavadora con policías antidisturbios durante protesta en Besiktas, Estambul, Turquía, ayer.
Foto: EFE

ESTAMBUL, Turquía (EFE).— Las fuerzas antidisturbios turcas han empleado ayer gases lacrimógenos contra cientos de manifestantes que trataban de reunirse en la céntrica plaza Kizilay de Ankara, informaron los medios locales.

La policía intervino en el cuarto día de incidentes en Turquía para evitar que los manifestantes, en su mayoría jóvenes, se concentren en esa plaza, que ya fue escenario de enfrentamientos violentos en la noche del domingo.

Según el portal digital Sendika, que informa en directo de las protestas, la policía también habría empleado pelotas de goma para tratar de dispersar a los manifestantes.

Algunas calles de la capital turca están bloqueadas por las barricadas levantadas por los manifestantes, mientras que la carretera principal desde la localidad de Eskisehir a Ankara ha sido bloqueada por estudiantes de dos universidades que tienen sus campus fuera de la ciudad.

Más de 750 personas han sido detenidas en los enfrentamientos con la policía durante las protestas en Ankara y en Esmirna que, tras haberse desencadenado la semana pasada en Estambul, se han intensificado y extendido a otras localidades del país, donde continuaban ayer.

Medios turcos, como el canal de televisión NTV y el diario Hürriyet, daban cuenta ayer de esa cifra de heridos en su balance de la jornada del domingo. Entre los heridos hay un joven que está en estado crítico.

La plaza de Kizilay, de Ankara, amaneció ayer vacía de manifestantes, pero en numerosos barrios de la ciudad se levantaron anoche barricadas y se realizaban vigilias y caceroladas alrededor de hogueras.

En Estambul, la céntrica plaza de Taksim y el adyacente parque Gezi, donde los enfrentamientos habían empezado el viernes de madrugada, sigue ocupada por miles de manifestantes.

El secretario general de la Confederación de Sindicatos de Funcionarios Civiles (KESK), Ismail Hakki Tombul, avanzó ayer a Efe por teléfono su intención de convocar dos días de huelga a partir de mañana, martes.

Tombul añadió que aún están esperando la respuesta de otros sindicatos y organizaciones para unirse a la huelga y solicitó a todos sus miembros que se vistan mañana de negro.