Futbol mexicano: Más clase, ‘che’

El famoso ‘Lavolpismo’ vuelve a reaparecer luego de que las Águilas del América se quedaron con el campeonato del Clausura 2013.

Y no reapareció necesariamente porque alguien se tomó la molestia de mencionarlo, reaparece porque da la casualidad de que Miguel ‘Piojo’ Herrera cuando jugador fue ‘discípulo’ del que se dice el ‘maestro’ de la escuela ‘Lavolpista’.

Hace ya más de medio mes que las Águilas levantaron la copa y durante ese tiempo se le ha dado el mérito a los que lo merecen: su entrenador, jugadores y directiva.

Pero claro Ricardo Antonio La Volpe no pudo aguantarse las ganas de robar un poco de protagonismo.

‘El Bigotón’ apareció para recordarnos a todos que el ‘Piojo´ fue su jugador en aquel Atlante que La Volpe logró hacer campeón en la temporada de 1993.

Varios de los jugadores que La Volpe dirigió en ese Atlante se convirtieron con el tiempo en entrenadores.

Uno quiere pensar que gran parte del éxito que cada uno de ellos ha logrado se debe a su dedicación, sacrificio y entrega pero La Volpe siempre saca a la luz que son ‘lavolpistas’ y que de alguna manera, porque algún día los dirigió, los logros de ellos también son de él, algo que me parece de muy mal gusto.

La Volpe critica a Hugo Sánchez de ser un egoísta que siempre busca acaparar la atención y mi pregunta es ¿qué está haciendo La Volpe cuando siempre esta recalcando que ciertos entrenadores aprendieron lo que saben en su escuela ‘lavolpista’?

Lavolpe parece el típico padre que quiere vivir a través de sus hijos.

Es tiempo de dejarlos ser.

Estoy seguro de que los títulos de entrenador que tienen en sus manos estos técnicos, que alguna vez jugaron para La Volpe, no tienen la firma del ‘Bigotón.

Aunque le duela a La Volpe no todo lo que saben Rubén Omar Romano, ‘Piojo’ Herrera, Raúl ‘El Potro’ Gutiérrez, Francisco Ramírez, Wilson Graniolatti y José Cruz lo aprendieron en la escuela ‘Lavolpista’.

Ya es tiempo de dejar de vivir en el pasado y de echarle en cara a sus exjugadores que sus éxitos se los deben a La Volpe.

Vamos ‘che’, hay tener más clase.