Legisladores estudian Plan B para la reforma migratoria

Posible fracaso de reforma migratoria ya está en la mente de congresistas

Partidarios de la reforma migratoria durante una manifestación en el Capitolio en Washington DF, el pasado 10 julio de 2013, coincidiendo con la reunión del caucus del partido republicano.
Partidarios de la reforma migratoria durante una manifestación en el Capitolio en Washington DF, el pasado 10 julio de 2013, coincidiendo con la reunión del caucus del partido republicano.
Foto: Archivo / AP

WASHINGTON, D.C.— Aunque no es una discusión pública, el siguiente paso luego de un potencial fracaso de una reforma migratoria en el Congreso, es presionar por extender el alivio administrativo a un grupo mayor de indocumentados en el país.

Nadie quiere hablar del tema ahora, porque parece prematuro enterrar una reforma migratoria, pero en círculos políticos hay dudas sobre las posibilidades reales de éxito en la Cámara de Representantes.

Es por eso que ya varios legisladores y grupos pro inmigrantes están intensificando su presión a puerta cerrada, para que el Presidente Barack Obama otorgue alivio administrativo a un grupo mayor de indocumentados, como con los Dreamers.

Esta semana en una reunión entre el Caucus Hispano y el mandatario, hubo una intensa discusión sobre este punto.

“El congresista Albio Sires (D-NJ) mencionó el tema. No daré más detalles, pero fue un fuerte intercambio con los miembros del caucus. Me sentí muy orgulloso de ser parte de este grupo”, dijo el legislador Luis Gutiérrez (D-IL).

“Es un asunto que está muy presente y una demanda que tenemos en paralelo. Sabemos que la Administración puede hacerlo y como ocurrió en el caso de DACA, está en las manos del Presidente”, comentó Cristina Jiménez, directora ejecutiva de United We Dream.

“Existe un llamado creciente en la comunidad, para que Barack Obama actúe con respecto a las deportaciones”, insistió la directora de National Immigration Law Center, Marielena Hincapié.

Hasta el momento, la respuesta de la Administración siempre ha sido, que su obligación es cumplir con las leyes vigentes de inmigración. Sin embargo, grupos activistas esperan que esto cambie.

“Si los republicanos bloquean una reforma migratoria, para enero de 2014 la presión por extender el alivio administrativo a los indocumentados, será muy intensa”, señaló Frank Sharry, director ejecutivo de Americas Voice.

La elecciones legislativas de 2014 jugarán un rol clave en el desarrollo de este debate. Si la propuesta migratoria fracasa, la Casa Blanca estará en una posición muy complicada.