Claves para prevenir el cáncer de seno

Esta enfermedad es una de las principales causas de muerte en mujeres hispanas

Claves para prevenir el cáncer de seno
El diagnóstico precoz es una de las mejores armas para combatir el cáncer de mama.
Foto: Esta imagen es una obra derivada de Voluntárias Socias na campanha de Rastreamento do Câncer de Mama por Fotos GOVBA, disponible bajo la licencia Licencia de Atribución en http://www.flickr.com/photos/agecombahia / 6201909280/

Toda mujer lleva consigo el riesgo de padecer cáncer de mama. Si bien encontrar alguna anormalidad en los senos puede ser aterrador para usted, la mayoría de los quistes que suelen aparecer son benignos. A pesar de que el cáncer de mama no es prevenible, el auto examen mensual y las visitas periódicas a su ginecólogo pueden ayudar a la detección y tratamiento apropiados.

El cáncer de mama es una enfermedad que provoca que las células que se encuentran dentro de sus pechos crezcan y se multipliquen desordenadamente. Es el más frecuente en las mujeres de los Estados Unidos y una de las principales causas de muerte en féminas de origen hispano. Miles de mujeres lo sufren cada año y el diagnóstico precoz es una de las mejores armas para combatirlo.

Según el National Cancer Institute, no hay una manera segura de saber si usted va a desarrollar la enfermedad en algún momento de su vida. No obstante, hay medidas que puede tomar para identificar a tiempo cualquier anormalidad.

La detección temprana favorece las probabilidades de atacar la enfermedad en su etapa inicial y reducir las complicaciones y el riesgo de muerte. La auto exploración visual y táctil una vez al mes y la mamografía anual son las herramientas más útiles para encontrar bultos sospechosos en los pechos, que tratados oportunamente, pueden ser curados en su totalidad.

Algunos estudios revelan que la incidencia de cáncer de mama es mayor si usted nunca ha tenido hijos o si los tuvo pasados los treinta años de edad. Por otro lado, el embarazo y la lactancia reducen el peligro de cáncer en las mamas. Asimismo, la posibilidad es mayor si usted ha recibido terapia hormonal con estrógenos o si estuvo sometida a radiación durante su juventud o su niñez. También aumenta el riesgo si utiliza terapia hormonal después de la menopausia.

El estilo de vida parece estar relacionado con la aparición de esta enfermedad. Una alimentación pobre en nutrientes, el sedentarismo y el consumo de alcohol o cigarrillos redundan en mayor riesgo. Si usted es obesa significa que produce más estrógenos, lo que puede estimular el desarrollo de células malignas en el pecho. Los vegetales de hojas verdes, los alimentos antioxidantes y aquellos con alto contenido de betacarotenos son considerados anticancerígenos naturales.