Arzobispo de Los Ángeles deplora pose antiinmigrante

Este domingo Gómez dedicará una misa a los indocumentados
Arzobispo de Los Ángeles deplora pose antiinmigrante
En varios momentos del libro, el Arzobispo José Gómez llama la atención a cristianos y otros que tienen sentimientos antiinmigrantes, chauvinistas o 'nativistas'.
Foto: La Opinion.authors Ciro Cesar

El Arzobispo José Gómez sabe de inmigración, porque él inmigró a este país desde su nativo México cuando tenía treinta y pico de años, pero sobre todo porque a lo largo de su trabajo como sacerdote, ha conocido a infinidad de inmigrantes, muchos de ellos indocumentados.

Es por eso que no tiene paciencia, ni lindas palabras para aquellos cristianos que, ignorando los mandamientos más importantes y las enseñanzas de las escrituras, asumen actitudes chauvinistas o nativistas y antiinmigrantes.

“Me molesta escuchar que les llamen ilegales o que se les acuse de dañar a este país porque no es cierto. Hay que conocerlos y sobre todo ponerse en sus zapatos. Yo les he dicho a quienes me han expresado estos sentimientos que si ellos tuvieran que ir a algún lugar ilegalmente para dar de comer a sus familias también lo harían. Porque aman a sus hijos, lo harían”, dice el arzobispo.

Gómez sigue la tradición del anterior arzobispo, cardenal Roger Mahony, de abogar por los inmigrantes y aunque en varios puntos del libro que acaba de lanzar, hace concesiones a quienes se enfocan en el aspecto legal de la presencia de los indocumentados, señalando que la ley es importante, aboga por tomar el punto de vista humanista y moral en el tema.

Este domingo, el arzobispo dirá una misa especial para los inmigrantes en la que participarán grupos parroquiales de diversas nacionalidades, habrá testimonios de inmigrantes afectados por el sistema migratorio y se invitará a los asistentes a firmar postales para enviar a sus congresistas en apoyo a una reforma integral.

El Arzobispo Gómez habló en entrevista con La Opinión sobre el tema migratorio ayer por la tarde en la Catedral. Su libro “Immigration and the Next America“, que trata sobre estos temas, fue el tema a tratar.

“La inmigración no es sólo un proceso legal. Estamos hablando de seres humanos, hombres, mujeres, hijos e hijas, también estamos hablando de los orígenes y del futuro de nuestro país. Entiendo que haya preocupación por el cumplimiento de la ley pero debemos entender que el sistema migratorio está roto, que la gente viene sin documentos porque no tienen forma legal de hacerlo”, dijo Gómez.

En varios momentos del libro, el Arzobispo llama la atención a cristianos y otros que tienen sentimientos antiinmigrantes, chauvinistas o “nativistas”.

“Ha ocurrido muchas veces a lo largo de nuestra historia, y nunca ha sido bueno. Hay que recordar que los primeros inmigrantes a esta tierra vinieron a evangelizar y básicamente los dos mandamientos más importantes del evangelio son : amar a Dios y ámense unos a otros”, dijo. “La indiferencia o incluso rechazo a los inmigrantes, como hacen los nativistas, no es aceptable y mucho menos para un cristiano”.

Gómez apunta que antes de los Peregrinos, antes de Ellis Island, antes de los Padres de la Patria y de George Washington, este país tuvo inmigración hispana y latina aparte de población nativa. También dice, sin rodeos, que el prejuicio racial está en la mente de muchos estadounidenses al juzgar a los inmigrantes.

“Es lo que nos dice la historia de este país, no es sólo mi opinión.Si usted ve la historia de este país, la raza siempre ha sido un factor. No hay nada malo en reconocer eso. Y así es también en muchos países del mundo incluyendo América Latina. Es claro que así es y tratar de ignorar eso es un error”, dice el Arzobispo.

Lo que ocurre en el país, ocurre en las parroquias católicas, explica. “En el caso de los inmigrantes, muchos no hablan inglés, por eso es difícil comunicarse. Vienen los inmigrantes y piden misa en español. Los otros parroquianos dicen, un momento ¿Quiénes son ustedes? Pero luego poco a poco hacemos que se comuniquen y las cosas cambian. Y así fue con la mayoría de los que llegaron en los siglos 19 y 20, les tomó tiempo integrarse. Por eso también hablo de la importancia de la integración”, explica.