Esperan receso, no hay avance

Legisladores se irían de vacaciones sin lograr un plan migratorio como se temía
Esperan receso,  no hay avance
Rep. Luis Gutiérrez, D-Ill., der. en uno de sus testimonios sobre inmigración ante el Comité Judicial del Congreso. Esta es la última semana antes del receso de verano de los legisladores.
Foto: AP

WASHINGTON, D.C.— “Queremos una fecha, una reforma que nos legalice de una vez por todas”, dice Rosa, quien llegó la semana pasada al Congreso para hablar con legisladores sobre la necesidad urgente de contar con una nueva ley.

En respuesta encontró palabras de apoyo, rostros inmutables y explicaciones. Para Rosa no existen excusas, el momento es ahora y el tiempo se acaba.

Esta es la última semana de trabajo del Congreso antes de las vacaciones y el mandatario del país, Barack Obama, y el presidente de la Cámara baja, el republicano John Boehner, se enfrentan a la tarea de poner las bases que permitan una reforma migratoria crucial para ambos.

El miércoles Obama tiene previsto reunirse en el Congreso con los demócratas de la Cámara de Representantes, dominada por los republicanos, para avanzar en la estrategia en los temas pendientes en la Cámara baja, entre los que la reforma migratoria es prioritaria. Por su parte, Boehner debe sentar, antes del receso de cinco semanas del verano, las bases de la estrategia republicana en una Cámara de Representantes dividida ante el tema.

Cuando el proyecto de ley de inmigración se aprobó en el Senado en junio, se sembró una luz de esperanza, pero los retrasos en la Cámara de Representantes sólo demuestran que la reforma tiene todavía un largo camino por delante.

En los días que quedan de julio el comité judicial no tiene programada ninguna audiencia o debate sobre algún proyecto de ley migratorio. Eso deja a agosto como un periodo esencial para el futuro.

El Congreso estará en receso y los legisladores irán a sus distritos para escuchar a sus constituyentes y participar en actividades públicas. Es aquí donde se espera que todos quienes tengan interés en el tema hagan oír su voz.

Desde grupos proinmigrantes que participarán en los eventos de los congresistas y realizarán manifestaciones en sus oficinas locales, hasta sindicatos comprando anuncios televisivos y de radio para impulsar la reforma en distritos republicanos.

Este mes, siete de los legisladores que escribieron la propuesta de inmigración en el Senado se reunieron con un grupo amplio de líderes de empresas, tecnología, católicos, evangélicos y sector agrícola y expusieron una lista de 121 republicanos que podrían ser persuadidos para apoyar un plan.

“El mes de agosto es clave para nosotros. Será el tiempo que nos catapultará. Los líderes republicanos comenzarán a ver el componente emocional de esto y entenderán”, dijo el reverendo Samuel Rodríguez, presidente de National Hispanic Christian Leadership Conference (NHCLC).