Hay lluvia… y también de goles

Tigres se levantan de un 3-0 y le dan alcance a las Chivas, que olvidan cómo ganar
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Hay lluvia… y también de goles
Hugo Ayala despeja el balón ante la mirada de Carlos Fierro en duelo pasado por agua en el Universitario.
Foto: EFE

MONTERREY, México.— Tigres vino de atrás y consiguió empate de 3-3 frente a las Chivas en el Estadio Universitario, en el que se considera el mejor regreso del equipo de la UANL en los últimos años.

Desde el arranque del juego, los pupilos del técnico Juan Carlos Ortega dominaron y eso les rindió frutos.

Esto último porque cuando apenas habían transcurrido cinco minutos, Rafael Márquez Lugo recibió el balón en el área de los felinos y dio pase retrasado a Aldo de Nigris, quien disparó y logró así el 1-0.

Los de casa pusieron en aprietos al Rebaño al 30′, cuando Alan Pulido recibió el balón en el área, donde controló la pelota, pero su tiro lo estrelló en Luis Michel.

Después ya no se generó peligro y vino el descanso.

Pero la reanudación del juego duró 1 hora y 20 minutos debido a una tormenta eléctrica acompañada de un fuerte aguacero que azotó a la ciudad.

Sin embargo, al reanudarse, el partido fue otro.

Pues el aguacero se convirtió en una lluvia de goles.

Al 54′, De Nigris recibió pase largo e intentó bombear el balón al portero Enrique Palos, quien tuvo mala salida pero lo rechazó, Marco Fabián se encontró con el regalo y puso el 2-0.

Por si fuera poco, Chivas logró el 3-0 en el 62′ mediante un cobro de tiro libre, el cual remató en el área Carlos Fierro para enviar la pelota al fondo de las redes.

Posterior a ello, los Tigres reaccionaron: al 76′, Alan Pulido remató en el área un centro de Édgar Pacheco, lo que les sirvió de envión para luchar por la igualada.

Tres minutos después, Lucas Lobos se metió al área rival y recibió falta de Víctor Perales, por lo que se decretó el penal, que cobró “Juninho” para poner el 3-2 al 81′.

Y al 86′, Lobos anotó el 3-3 al tomar un rebote: En su camino al gol, el balón pegó en la mano de Pulido, pero Fernando Guerrero juzgó que no modificaba la trayectoria del balón y dio por buena la anotación.