Liberan a cuatro jóvenes del grupo “Dreamer 30” en Laredo
El resto de los “dreamers” que ingresaron a EEUU por la frontera siguen recluidos en un centro de detención en Texas
Jessica Gallegos Reyes (izq.), cruzó la frontera con su hermanita Ingrid (der.), y su mamá María Victoria Reyes Arévalo. Crédito: Suministrada
California – Cuatro “dreamers” menores de edad, incluyendo a dos hermanas de 13 y 16 años que cruzaron la frontera por Laredo en Texas este lunes acompañados de uno de sus progenitores, fueron liberados este martes por las autoridades migratorias luego de pasar la noche detenidos.
Los tres grupos familiares cruzaron junto a una treintena de jóvenes “dreamers” patrocinados por la Alianza Nacional de Jóvenes Inmigrantes (NIYA) en una muy publicitada acción que pretende reunir a familias separadas y llamar la atención al efecto social de las deportaciones.
“Estoy súper contenta porque ya llegué a mi casa, pero una parte de mí se siente triste y feo porque no estamos con mi papá que se quedó allá en México”, dijo Jessica Gallegos Reyes, de 16 años, que cruzó con su hermanita Ingrid de 13 y su mamá, María Victoria Reyes Arévalo.
“Ahora mi papá no está, rogamos a Dios que pronto estemos todos juntos”.
La familia, que vivió durante años en Mesa, Arizona, temiendo ser atrapados en las redadas y deportaciones ordenadas por el comisario Joe Arpaio, decidió regresar por su cuenta a México hace 4 años pero como en muchos casos, el regreso no es fácil. “En la preparatoria sufrí con un grupito de niñas que me atacaron para que formara parte de su pandilla. Mi papá tuvo problemas en su trabajo. Realmente no nos adaptamos allá”, dijo la jovencita.
También fueron liberados Javier, de 16 años y su papá del mismo nombre y Brandow, de 15 años y su mamá Edith Espinal. Javier y su progenitor esperan regresar a Florida y Brandow y Edith a Columbus, Ohio, lugar que consideran su hogar.
El lunes por la noche las autoridades habían liberado a Elsy, una hondureña y a su hija ciudadana de 4 años. La niña tiene parálisis cerebral y sufre de epilepsia, y el caso para una visa humanitaria era más fuerte, ya que en Honduras no hay servicios ni atención para las enfermedades de la niña.
El resto del grupo sigue detenido pendiente una decisión sobre sus peticiones de visa humanitaria y sólo un menor de edad, Luis Enrique Rivera López, de 17 años, fue enviado a San Antonio a un centro de refugiados en manos de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados dependiente de la Secretaría de Salud y Servicios Sociales. La familia de Luis lo espera en Los Angeles.
El resto de los jóvenes fueron enviados a un centro de detención privado de Corrections Corporations of America en Texas.
El grupo original de 30 “dreamers” terminó siendo “Dreamer 34” por los adultos que se unieron a ellos, aparentemente a última hora.