De 10 a 12 años entre las rejas

El ex administrador de Bell, Robert Rizzo, no disputa cargos en su contra y evita juicio
De 10 a 12 años entre las rejas
Robert Rizzo, ex administrador de la ciudad de Bell.
Foto: AP

Residentes de Bell esperaron tres años por este momento, hasta que llegó. Robert Rizzo, el ex administrador de esta ciudad, acusado de 69 cargos de corrupción y malversación de fondos públicos, recibirá una sentencia mínima de 10 años, sin tener que enfrentar un juicio en su contra.

Ayer Rizzo eligió no disputar los cargos y evitar así un juicio que estaba programado para dar inicio en los próximos días.

“Aunque estábamos preparados para ir a juicio y nos sentíamos confiados de poder condenar a Rizzo, estamos complacidos de que haya elegido admitir su culpabilidad y su responsabilidad, por el daño irreparable que causó a la gente de Bell”, dijo la fiscal de Distrito, Jackie Lacey.

La sentencia oficial, sin embargo, tomará lugar hasta marzo de 2014. Entonces, Rizzo se convertirá en el servidor público a ser sentenciado al tiempo más largo en prisión en la historia por cargos de corrupción pública, desde que se persiguen estos casos bajo la división de integridad pública (PID).

“Rizzo fue, es y siempre será culpable”, expresó a La Opinión el concejal y ex alcalde de Bell, Ali Saleh, quien confesó que se trata de un momento agridulce para los residentes de esta ciudad, empañada por el escándalo de corrupción que salió a la luz en el 2010 y cuya población es latina en un 98%.

“Esto es parte del principio de la justicia que esperamos se haga con el resto de las personas involucradas en el escándalo, porque ellos son tan culpables como él”, agregó Saleh,

También señaló que hubiera preferido un juicio para “conocer a profundidad cómo sucedió y a todos aquellos involucrados”.

“Se quedarán muchas preguntas sin responder”, enfatizó. Lo mismo opinó la asambleísta Cristina García, ex administradora de Bell y co fundadora del grupo comunitario Bell Association to Stop The Abuse (BASTA), que lideró la destitución de los funcionarios.

“Son sentimientos encontrados porque es algo que esperábamos, pero no es lo mismo una no disputa de cargos que un veredicto de culpable”, dijo.

Rizzo se vio obligado a renunciar a su puesto en julio de 2010, luego de que el diario Los Angeles Times reportara que este se había adjudicado, de forma ilegal, un salario que ascendía a los $800 mil dólares anuales, que lo habían convertido en el funcionario público mejor pagado del país, incluso por encima del mismo presidente de los EEUU.

Otros cinco servidores públicos de la ciudad se vieron involucrados en los fraudes y contratos que Rizzo realizó ilegalmente en Bell, entre ellos Angela Spaccia, su asistente, quien sí enfrentará juicio en su contra. Este dará inicio el próximo lunes.

El resto de ellos, el ex alcalde Oscar Hernández, y los ex concejales George Mirabal, Teresa Jacobo, George Cole y Victor Bello siguen esperando fecha para un nuevo juicio, ya que el jurado en el proceso realizado en marzo pasado, no pudo llegar a un veredicto.

Hernández, Jacobo y Mirabal enfrentan cinco cargos cada uno, por malversación de fondos públicos y fueron absueltos de otros cinco cargos.

Cole fue acusado con dos cargos y absuelto de otros dos, mientras que Bello fue absuelto de cuatro y enfrenta el mismo número de cargos.

El único en ser exonerado completamente de los 12 cargos en su contra fue el ex concejal Luis Artiga.

El abogado de Rizzo, James Spertus, declaró que su cliente está dispuesto a testificar en contra de Spaccia, y que eso es solo el principio de su intención de enmendar sus errores con los ciudadanos de Bell.

“El daño financiero que Rizzo y la otra gente causó a nuestra comunidad se quedará por años en nuestra ciudad”, sostuvo Saleh.

Alma Hernández, residente de Bell por más de 23 años, confesó sentirse feliz con la noticia, pero reconoció tristemente que el escándalo ha afectado principalmente a los propietarios de casa de Bell, como a ella.

“Ahora pagamos el robo con nuestros impuestos de propiedad, que son de los más altos”, compartió.

Que Rizzo esté encaminado a pisar la cárcel por su crimen, es el resultado de la lucha, no de un grupo , sino de mucha gente, aseguró Hernández.

“Estábamos sedientos de justicia. Sentimos un alivio de que se haga justicia contra los que nos abusaron y nos tomaron el pelo por tanto tiempo”, expresó.