Ahora es    una serie de dos juegos

Ahora es    una serie de dos juegos
Clayton Kershaw abrirá mañana por los Dodgers en San Luis.
Foto: EFE

Ahora es una serie normal, porque después de que la victoria del lunes desactivó la sensación de una barrida, el triunfo de los Dodgers ayer, en el quinto juego, convierte la Serie de Campeonato entre San Luis y Los Ángeles en un duelo a dos juegos en casa de los Cardenales.

Es lo que queda después de cinco juegos con la serie 3-2, lo que de paso dice que no hay nada resuelto para nadie, y también nos recuerda que hay muchas historias de equipos que ganaron los dos juegos finales para desatar la fiesta.

Esto, que también lo saben los seguidores fervientes de “Dodgertown”, debe ser una de las razones poderosas por las que nadie afloja las armas.

La otra, es más concreta.

Los Dodgers, que llegan esta noche a San Luis, son un equipo muy distinto al que salió maltrecho en los dos juegos del arranque de esta serie.

Lo primero es que se dejan atrás aquellos registros patéticos de 19 entradas sin anotar carrera. O los 11 turnos al bate de Puig sin batear de hit y, cómo no decirlo, los 42 innings que acumularon sin batear cuadrangular.

Ahora el tema es evadir la presión de saber que a los Cardenales les basta uno, y que los Dodegrs están obligados a ganar los dos.

Es una loza que pesa, aunque la realidad es que es un paso después del otro.

No hay que ganarle a Cardenales dos juegos un mismo día.

Lo primero será contar mañana con el mejor Clayton Kershaw, y que éste a su vez cuente con un poquito de suerte para que no vuelva a perder un juego como el segundo de esta serie, cuando dejó a los Cardenales en dos imparables y perdió 1-0 con una carrera sucia por falta de respaldo de sus bateadores.

Esta vez los Cardenales enfrentarán a un equipo que ya les ganó dos veces, y que en ninguna de sus dos victorias tuvo al mejor lanzador de la Liga Nacional, a quien le tendrán que ver la cara en el juego crucial que define si se acaba la serie o si hay juego siete.

Así de simplificado está el duelo de Cardenales y Dodgers después de cinco juegos, y después de que a su paso por Los Ángeles quedó desmitificada su rotunda superioridad.

Hay que jugar, ganar, y entonces festejar. Hoy es una serie de dos juegos que Clayton Kershaw, siendo sólo lo que sabemos que es, puede convertir la noche de mañana en un pleito de un día en el que el ganador reclamará boletos para la Serie Mundial.

Así están las cosas.

Luego la seguimos.