Christie encabeza carrera para gobernación de Nueva Jersey

El Gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie está a la delantera en las encuestas por más de 20 puntos sobre su contendiente Barbara Buono.
Christie encabeza carrera para gobernación de Nueva Jersey
La posible reelección de Christie lo pondría en el mapa político para aspirar a la candidatura en las elecciones presidenciales del 2016.
Foto: Archivo / EFE

WASHINGTON.- EEUU se preparaba hoy para una jornada de elecciones estatales y locales en la que la posible reelección como gobernador de Nueva Jersey del republicano Chris Christie tomará la temperatura política del país, ya que su victoria este martes sería un revés para el ala más conservadora del partido.

Pese a ser un estado históricamente demócrata, todos los pronósticos auguran que Christie será reelegido este martes por los ciudadanos de Nueva Jersey frente a la candidata demócrata Barbara Buono, lo que además legitimaría una posible aspiración del gobernador como candidato republicano para las presidenciales de 2016.

La reelección de Christie no implicaría solamente comprobar que cuenta con la confianza de los habitantes de Nueva Jersey, sino que también mandaría un mensaje a los miembros ultraconservadores del Tea Party, en un estado, además, con un gran segmento de población hispana que suele votar demócrata.

Su ventaja en las encuestas es de más de 20 puntos sobre Buono, cuya campaña se ha quejado de la falta de apoyo presencial y financiero de la estructura nacional del Partido Demócrata, a diferencia de lo ocurrido en Virginia, donde también se elegirá este martes un nuevo gobernador.

“Estoy en esto para ganar, porque si no se gana, no se puede gobernar. Si no se puede gobernar, no se puede mover el país, el estado, la ciudad -aquello para lo que uno se presente- en la dirección que se necesita. Creo que tenemos mucha gente (en el Partido Republicano) más interesada en ganar una discusión que en ganar una elección”, manifestó el gobernador recientemente.

Christie está tratando de lograr su reelección con el mayor margen posible con el fin de demostrar que sus posiciones más moderadas son más rentables electoralmente para el Partido Republicano que el radicalismo ultraconservador.

Y es que mientras Christie lidera las encuestas en Nueva Jersey, Ken Cuccinelli, uno de los rostros republicanos más conservadores, no parece que vaya a batir a su rival demócrata, Terry McAuliffe, en Virginia, pese a que este estado está hoy gobernado por un republicano, Robert McDonnell.

Los resultados de la votación del martes darán pistas sobre la actitud electoral y los mensajes tanto de demócratas como de republicanos de cara a las elecciones legislativas de 2014, cuando el control del Congreso estará en juego.

Los demócratas ven en Virginia una oportunidad para hacerse con uno de los estados más reñidos, y la prueba es que todo el núcleo duro, incluido el presidente Barack Obama y el matrimonio Clinton, han hecho campaña con McAuliffe.

El propio vicepresidente, Joe Biden, acompañó hoy al candidato demócrata en su cierre de campaña y advirtió de que todo el país está pendiente del resultado debido a las implicaciones políticas que supondrá la decisión de los habitantes de Virginia.

Mientras tanto, Cuccinelli ofreció su cierre de campaña acompañado por el senador Marco Rubio, en un acto en el que volvieron a atacar la reforma sanitaria.

“Tengo muchísimo miedo de lo que el Obamacare está haciéndole a los habitantes de Virginia. Terry McAuliffe tiene mucho miedo de lo que el Obamacare le está haciendo a Terry McAuliffe,” dijo Cuccinelli. “Mañana tenemos que lograr que sus temores se cumplan”, dijo el candidato republicano en la localidad de Warrenton.

Una derrota de uno de los favoritos del Tea Party en un estado clave y una victoria por parte de Christie en un bastión demócrata probablemente fijarán las condiciones para la siguiente fase del debate dentro del Partido Republicano sobre el camino a seguir.

Si el senador Ted Cruz (Texas) se ha convertido en el símbolo del ala del Tea Party dentro del Partido Republicano, Christie está a punto de convertirse en el némesis.