Ben Kingsley está cansado de la fama

Actor Ben Kingsley cree que el éxito trivializa su profesión
Ben Kingsley está cansado de la fama
Ben Kingsley (izq.) y Harrison Ford en el estreno de 'Ender's Game' , a finales de octubre en Los Ángeles.
Foto: AP

MADRID, España.— Ha sido Gandhi, Moisés y hasta un villano mandarín con superpoderes; y ha trabajado con Spielberg, Scorsese o Polanski.

Pero sir Ben Kingsley, caballero del Imperio Británico y uno de los actores vivos más respetados se siente, profesionalmente, un incomprendido.

“La profesión de actor está anubarrada, glamurizada, trivializada, la cultura de la celebridad ha hecho mucho daño”, señaló Kingsley durante la presentación en Madrid del filme de ciencia ficción Ender’s Game, en el que comparte créditos con Harrison Ford, y que se estrenó en EEUU el fin de semana pasado.

“‘Es nuestro trabajo’, me encanta esa frase de Harrison, eso es lo que hacemos. Aquí, en este planeta, en esta habitación, en este set de rodaje; trabajamos para contar una historia, para acompañar a la gente, para entretenerla, eso es lo que hacemos, pero es muy difícil para los demás entenderlo y aceptarlo”, señaló Kingsley.

Forjado en las tablas de la Royal Shakespeare Company y en series de la BBC, fue el papel de Gandhi en la película de Richard Attenborough el que le lanzó a la fama, lo que le obligó desde el primer momento a repudiarla, al tener que asumir la modestia y el control del ego del líder hindú.

En Ender’s Game, dirigida por Gavin Hood y basada en el bestseller de Orson Scott Card, Kingsley interpreta al general Mazer Rackham, un militar legendario por haber salvado la Tierra de un ataque alienígena.

“Me fascinan los hombres de uniforme que tienen que tomar decisiones”, dijo el intérprete británico de 69 años, con ganas de indagar más en este tipo de personajes.

“La toma de decisiones al más alto nivel, la responsabilidad sobre las vidas de miles de personas, qué significa una elección y de qué manera responsable, amorosa, irresponsable o estúpida se toma son aspectos de lo militar de los que no tenemos ni idea”, señaló.

Dice que lo que más le gusta de su trabajo es dejarse sorprender. “A veces leo un guión sobre el papel y en ese momento me doy cuenta de cuánto deseaba hacerlo, aunque hasta entonces no lo sabía, vienen como una sorpresa y esos son los mejores encuentros”, confesó.