Inmigrantes marchan por sus derechos

Piden un alto a las separaciones forzosas de las familias y por una reforma justa
Inmigrantes marchan por sus derechos
En la marcha podían verse pancartas en las que los manifestantes pedían que no se separen a las familias y que no siga aumentando la cifra de inmigrantes deportados.
Foto: La Opinión - J. Emilio Flores

La víspera del Día de Acción de Gracias sirvió de motivo para que una coalición de organizaciones que luchan por los derechos de los inmigrantes, marchara por las calles de North Hollywood exigiendo el cese de las deportaciones y una reforma migratoria integral.

“El Día de Acción de Gracias es una conmemoración de cómo los nativos americanos dieron la bienvenida a los inmigrantes de esa época, que eran los europeos”, dijo a La Opinión Angélica Salas, directora ejecutiva de la Coalición de los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA), organización que programó la marcha. “Este país comenzó con un espíritu de bienvenida pero se nos ha olvidado”, añadió.

Salas destacó que otra de las razones de la marcha es la defensa de los valores de los inmigrantes que “son pisoteados años tras año, cuando no tenemos una reforma migratoria que mantiene a nuestras familias en una situación de tragedia”, dijo. Luego añadió que “este año los políticos no han hecho su trabajo y no han movido la reforma aunque nosotros hemos hecho nuestra parte”.

Para la marcha, que se ha venido realizando en los últimos 16 años, cientos de personas con camisetas que representaban a sus organizaciones se dieron cita en el Centro Laboral Diurno de North Hollywood, ubicado en la intersección de la Sherman Way y la Avenida Radford.

Desde allí comenzaron la marcha poco después de las 9:30 de la mañana, portando pequeñas cruces de madera blanca con nombres de personas que han muerto tratando de llegar a Estados Unidos, o la palabra “desconocido”, en referencia a los migrantes fallecidos que no han podido ser identificados. También podían verse pancartas en las que se pedían que no separaran a las familias y las cifras de los deportados. Una cruz blanca con la inscripción Cristo Migrante encabezaba la marcha.

Los participantes continuaron por la Sherman Way y cruzaron en Tujunga, deteniéndose unos minutos frente a la Iglesia Luterana San Pablo, como ya es tradición.

“Que esta nación sepa que los inmigrantes no vinimos a quitar trabajos sino a crear trabajos para esta nación”, dijo el presbítero César Arroyo a los manifestantes. “Nosotros estamos aquí por nuestras familias y por el pan que no conseguimos en nuestros países” añadió.

Una de las participantes, Rosa Sánchez, destacó que, aunque ella es residente, lucha por aquellos que son indocumentados, incluyendo muchos miembros de su familia. “Tengo que poner mi granito de arena, apoyar en algo, porque por el hecho de que tenga papeles no me voy a sentar a mirar. Hay que echar pa’lante”, dijo Sánchez, miembro de CHIRLA. “Hay que apoyar a la gente porque están pasando muchas deportaciones injustas. Tenemos que participar y luchar”.

En medio de consignas en las que exigían la reforma migratoria y el cese de las deportaciones, los manifestantes prosiguieron luego por la Calle Saticoy hasta cruzar en la Avenida Vineland y culminar en la Iglesia Nuestra Señora del Rosario, tras un recorrido de aproximadamente 3 millas. Allí se celebró una misa, que fue seguida del tradicional almuerzo de Acción de Gracias y reparto de bolsas de comida.

“Queremos enviar el mensaje a todos, de que la reforma migratoria aún no se cumple y que este pueblo seguirá luchando hasta que nuestras familias estén unidas y protegidas”, dijo Salas poco después de culminar la marcha. “Nuestro trabajo y nuestro compromiso de hoy al marchar es el de hacer de la tragedia, del dolor invisible de nuestras familias, algo visible a todo el resto del mundo y de nuestro país”.