Jenni Rivera fue la ‘Diva’ del pueblo

Su padre, Don Pedro Rivera, le dio el título que la marcó: 'Diva de la Banda'
Jenni Rivera fue la ‘Diva’ del pueblo
En 1993, Jenni Rivera se inició en el mundo de la música.
Foto: AP

Jenni Rivera tuvo una vida intensa. De extremos.

Su trayectoria siempre fue del éxito al escándalo. Del aplauso al dolor. Del gozo a la tragedia. Una mujer aguerrida, que logró lo que nunca imaginó en una carrera para la que menos se había preparado.

Jenni Rivera nació el dos de julio de 1969 en Long Beach, California, bajo el nombre de Dolores Janney Rivera. Fue la tercera de cinco hermanos: Pedro, Gustavo, Lupillo, Juan y Rosie, procreados por Rosa Saavedra y Pedro Rivera, quien le dio el título de “La Reina de Long Beach”.

“Económicamente no nací una reina de reinas. Pero en mi casa, mi padre me enseñó que era una reina”, dijo en una entrevista publicada en La Opinión en 2001.

Antes de cumplir 15 años Jenni quedó embarazada, fruto de su relación con José Trinidad Marín, con quien estuvo casada ocho años y tuvo tres hijos: Janney “Chiquis”, Jacqueline y Michael.

Durante ese tiempo de matrimonio vivió en constante violencia doméstica —que se extendió a sus dos hijas. A pesar de ello, siguió desafiando su destino y estudió la carrera de administración de empresas.

Una vez divorciada, y sola con sus tres hijos, se inició en el negocio de bienes raíces y a trabajar en la disquera de su padre, Cintas Acuario. En 1993 hizo sus primeras grabaciones y tuvo sus primeras presentaciones en cantinas en pequeños locales de Lynwood, en donde le pagaban $100.

En 1995 se enamoró de Juan López, con quien se casó y tuvo dos hijos, Jenicka y Johnny.

Antes de su gran popularidad, Jenni tuvo que enfrentar la noticia de que sus dos hijas y su hermana Rosie, habían sido abusadas sexualmente por su exesposo, quien estuvo prófugo de la justicia nueve años.

Su vida a lado de López tampoco fue camino de rosas: se divorcia y vuelve a quedarse sola, a cargo de sus cinco hijos.

A partir de 1999, con su disco ‘Si quieres verme llorar’, Jenni comienza a acaparar la atención de más seguidoras que encuentran identidad con ella, no sólo por sus interpretaciones sino por su estilo de vida.

En 2002, con el disco ‘Se las voy a dar a otro’, Jenni deja de ser “la hermana de Lupillo” y “La Reina de Long Beach” para convertirse en “La Diva de la Banda”.

A partir de entonces cosechó un emporio con su carrera en Estados Unidos, pero le faltaba conquistar México y, en 2008, inició un nuevo reto y su éxito fue arrollador, a pesar de sus múltiples escándalos en ese país.

En 2010 contrajo matrimonio con el exbeisbolista Esteban Loaiza, con quien concluyó su relación dos años más tarde.

2012 aparentaba ser el año de Jenni Rivera. Además de una larga gira de conciertos por todo México, fue parte del programa La Voz… México, de Televisa, lo que le hizo ganar más seguidores.

La película Filly Brown, en donde tuvo una pequeña participación, estaba a punto de estrenarse y, además, había firmado contrato con la cadena de televisión ABC para producir su propia serie que se llamaría Jenni.

Pero como en otras ocasiones, la polémica y los escándalos iban a la par del éxito. Un mes después de celebrar su segundo aniversario de bodas, una inesperada noticia sacudió a los medios de comunicación: su divorcio con Loaiza, por una situación que ella nunca aclaró y que involucró a su hija “Chiquis”.

Jenni Rivera murió sin reconciliarse con su hija.