La Guadalupana, cortina de humo de leyes polémicas
El 12 de diciembre en México, millones de peregrinos cantaban a la Virgen de Guadalupe en tanto el gobierno daba la aprobación a la Reforma Energética
Una joven participa en una protesta realizada en Ciudad de México por el alza de la tarifa de transporte público. Crédito: AP
MÉXICO, D.F.-Las mañanitas retumbaron en un coro de seis millones de peregrinos que expandieron su voz por La Basílica de Guadalupe a todo el país, donde a la par se jugaron las leyes y decisiones más polémicas del año desde foros políticos que aprovecharon la devoción como una cortina de humo, un escudo o una estrategia.
La madrugada del 12 de diciembre amaneció con cohetes y con la aprobación de la Reforma Energética que abrió Petróleos Mexicanos a la inversión privada. Pocas horas antes, el gobierno de la Ciudad de México anunció el incremento a la tarifa del sistema de transporte colectivo metro de dos a cinco pesos, a pesar de grupos urbanos que saltaron una y otra vez los torniquetes de entrada como protesta.
Y la Asamblea Legislativa del Distrito Federal reguló las marchas, mitines y plantones que diariamente atormentan a la ciudad. Otorgó el poder al jefe de Gobierno de negar el permiso para realizarlas, entre otras medidas.
No es la primera vez que los políticos recurren a la festividad religiosa más concurrida del país para pasar sus propósitos desapercibidos. Es un recurrente de cada año.
La más simbólica en los últimos tiempos, previo a la Reforma Energética, data de 1998, cuando el Congreso aprobó convertir en pública la deuda de la banca privada y dejó a la población costos que no terminan de saldarse.
Pero camino a las navidades, las decisiones polémicas económicas, políticas y sociales se diluyen con las fiestas y poco a poco la población general se olvida del asunto, entre brindis y posadas.
El 2014 arrancará con un nuevo proyecto de generación de energía, otras tarifas del metro y menos marchas por la ciudad, si los ánimos bajan entre los activistas que protestan cada una de las medidas, aunque aún pueden regresar a la carga como han amenazado. Quizá con menos quórum.