Desaparecidos crean duda en El Salvador

Las más de mil personas sin localizar parecen desmentir la tregua entre pandillas
Desaparecidos crean duda en El Salvador
Miembros de la famosa pandilla Mara Salvatrucha, de El Salvador, hacen señales en los momentos en que fueron arrestados en Soyapango, San Salvador.
Foto: AP

SAN SALVADOR, El Salvador (EFE).— La cifra de desaparecidos en El Salvador pasó de 545 en 2012 a más de mil este año, lo que pone en duda la reducción de los homicidios debido a la “tregua” entre las pandillas, pese a que las autoridades insisten en una disminución de 52% desde marzo del año pasado, cuando inició.

El incremento de las desapariciones ha generado entre la población salvadoreña y en algunos expertos dudas si en verdad los homicidios han disminuido a raíz de la tregua o sólo las pandillas están ocultando los cuerpos o realizando enterramientos clandestinos.

La incertidumbre se agudizó tras conocerse esta semana que en la finca El Limón, en el municipio de Colón, 19 kilómetros al oeste de San Salvador, se encontró una fosa clandestina en la cual hasta la fecha se han localizado 24 cadáveres y en la que se presume hay unos 44 en total, según la Fiscalía salvadoreña.

“Durante este último año, definitivamente las acciones criminales tendentes a la comisión de delitos de homicidios no se han detenido y lo que ha sucedido es que simplemente los pandilleros ocultan los cadáveres de sus víctimas”, dijo Rodolfo Delgado, jefe de la unidad de crimen organizado de la Fiscalía General de la República (FGR), evidentemente contradiciendo el argumento oficial.

Incluso, se atrevió a afirmar que “en realidad no ha existido ningún tipo de tregua, los salvadoreños siguen falleciendo y sus cadáveres se están ocultando”.

De acuerdo con Delgado, la finca El Limón es utilizada por miembros de la Mara 18 (pandilla), de la tendencia revolucionaria, para ocultar los asesinatos que cometen en otras partes del país.

En su mayoría, las víctimas encontradas en Colón habían sido reportadas como desaparecidas, por lo que insistió en que los pandilleros están ocultando los asesinatos, destacó.

Las autoridades policiales justifican que una buena parte de los desaparecidos no son asesinados, sino que en algunas ocasiones se han ido de sus casas por diversas circunstancias, entre ellas, pleitos con la familia, fuga con su pareja o emigración.

Según las autoridades gubernamentales, los homicidios han disminuido el 52% desde la implementación del armisticio.

Pese a ello, el presidente salvadoreño, Mauricio Funes, reconoció en noviembre pasado que las pandillas han “incrementado” su accionar y que incluso “han irrespetado la ‘tregua’ porque están atacando a policías”.

Según el mandatario, las pandillas se habían comprometido a no atacar a las fuerzas de seguridad, pero en lo que va de año se han registrado 114 tiroteos entre policías y pandilleros.

Once agentes policiales han sido asesinados hasta la fecha, aunque no todos en enfrentamientos, sino que algunos en “robos y asaltos cuando el policía está en licencia”, matizó el ministro salvadoreño de Justicia y Seguridad, Ricardo Perdomo.

Pese a los últimos repuntes en los homicidios diarios, las estadísticas arrojan una disminución de la tasa de 70 asesinatos por cada 100 mil habitantes de marzo de 2012 a 30 por cada 100 mil en el mismo mes de este año, según cifras oficiales.

Sin embargo, las desapariciones han aumentado en casi el doble, de acuerdo con datos de la Policía.

Entre enero y el 1 de diciembre de este año, 1,070 personas fueron reportadas como desaparecidas, 525 más que las 545 registradas durante el mismo lapso del año pasado.

“La relación que existe entre los cuerpos extraídos de cementerios clandestinos, ya sean estos pozos, fosas […] y las personas desaparecidas es que en su mayoría […] siempre existe una denuncia” de desaparición en las sedes policiales, indicó Oscar Torres, el jefe de la unidad especializada antipandillas y de delitos de homicidios de la Fiscalía.

La “tregua” pactada en marzo de 2012 entre las dos principales pandillas, la Mara Salvatrucha y la M-18, consiste fundamentalmente en que sus miembros no se maten entre sí.

En la fosa descubierta en Colón se encontraron civiles, niños y pandilleros asesinados.

Las pandillas son los causantes del 50% de los asesinatos en El Salvador, que en su inmensa mayoría son cometidos contra la población civil, destacó recientemente Perdomo.