Bonos municipales, una buena inversión

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Si quieres ser dueño de bonos municipales —o MUNIS, como se les conoce en el terreno del dinero—, pero no deseas que esa inversión te cueste una fortuna, entonces considera adquirirlos a través de los fondos ETFs, o como se les conoce en inglés, “exchange-traded funds“.

La principal ventaja de este tipo de fondos es que el inversor tendrá acceso, a un precio económico, a una enorme cantidad de bonos municipales.

En años recientes, muchos inversionistas se han inclinado por los ETFs, no sólo por sus bajas cuotas de manejo, sino también para obtener un mayor rendimiento fiscal y la habilidad de cambiarlos con la frecuencia que deseen.

Si bien los ETFs representan una amplia variedad de bonos municipales disponibles, no sería efectivo en términos de costos tener un portafolio que replique exactamente el índice por el cual se guía el fondo. Por eso, los ETFs cuentan con una “muestra representativa” que incluye sólo una porción de los bonos en el índice.

A diferencia de la mayoría de bonos municipales individuales —que tienden a permanecer sin cambiarse en la caja de seguridad de un banco y son utilizados para evitar pagar impuestos estatales y federales—, los bonos que se agrupan en un fondo ETF representan algo tangible que puede ser canjeable. Por ello, su liquidez es un factor clave.

Por otro lado, la calidad del crédito es también una preocupación cuando se trata de bonos municipales.

Los bonos son usualmente incluidos en la carpeta de inversiones del individuo para ayudar a diversificar los riesgos de aquellas inversiones más volátiles.

Pero los bonos municipales tienen un índice mayor de riesgo que el que tienen los Bonos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, mayormente porque la tasa de impuestos que los respalda es mucho menor.

Los fondos ETFs ofrecen bajas cuotas de mantenimiento que los inversores disfrutan, contrario a los fondos tradicionales de bonos municipales, que a veces cuestan altas tarifas por su mantenimiento.

Otra cualidad adicional es que ahora los inversores pueden ser dueños de una amplia variedad de bonos, a un menor precio.

En el pasado, comprarlos era más difícil debido a su elevado precio; un bono municipal podría costar no menos de $20 mil dólares debido a que los corredores bursátiles preferían venderlos en bloques para generar comisiones más elevadas.

Algunos expertos financieros no simpatizan con los bonos municipales, porque consideran que son un negocio arriesgado, y en cambio, al momento de construir la carpeta de inversiones de un cliente, recomiendan bonos de alta calidad y de corta duración.

Un riesgo potencial de los bonos municipales es la posibilidad de una degradación crediticia a un nivel por debajo de lo invertido.

Lo cierto es que aunque los fondos ETFs están de moda, ya existen otros métodos económicos para que los inversores puedan adquirir bonos municipales.

Lo importante es informarse bien y preguntarle a tu asesor financiero sobre todas tus alternativas para hacer crecer tu dinero.