Prevenga el cáncer con frutos secos

Estos alimentos han sido vinculados con el aumento de la esperanza de vida.
Prevenga el cáncer con frutos secos
Las nueces se destacan porque contienen grasas saturadas, proteínas, vitaminas y minerales.
Foto: Suministrada

Durante muchos años, los frutos secos han sido bastardeados por su alto contenido calórico. No se recomendaba su consumo por considerarlos alimentos vacíos de nutrientes, cuyos efectos adversos sobre el organismo eran superiores a los beneficios que aportaban. Sin embargo, estas creencias fueron cambiando en base a estudios, sobre todo aquellos que vinculan a los frutos secos con el aumento de la esperanza de vida.

Esto ocurre porque se ha demostrado que estos alimentos poseen propiedades que protegen al cuerpo de posibles ataques cardiacos y de la proliferación de células cancerígenas, dos de las enfermedades que mayores muertes causan en el mundo entero. Así, haber encontrado un producto que cuida al organismo de ellas es similar a haber encontrado la receta para alargar la esperanza de vida o al menos una de ellas.

Se los denomina así porque en su composición poseen menos del 50% de agua, a diferencias de las frutas comunes que están en su mayoría compuestas por líquido. Entre ellos, podemos encontrar las nueces, cacahuates, almendras y pistachos. De todos, se destacan las nueces, porque contienen grasas saturadas, proteínas y vitaminas (vitamina E, ácido fólico y niacina), además de minerales (magnesio, calcio y potasio).

El conjunto de estos nutrientes brindan a los frutos secos propiedades cardioprotectoras, anticancerígenas, antiinflamatorias y antioxidantes. Por ello, lo ayudan a extender su longevidad y mantenerse saludable aun en la tercera edad, combatiendo los signos del paso del tiempo. Así mismo, su consumo sirve para bloquear el apetito en horarios donde, por lo general, se consumen harinas o productos menos nutritivos, protegiendo así también al organismo.

Una de las grandes ventajas que tienen los frutos secos es que por su sabor y tamaño no existen horarios particulares para su consumo ni es necesario integrarlos a grandes comidas elaboradas. Durante el desayuno o como colación son quizás los momentos del día más comunes para disfrutar de un puñado de frutos secos, pero eso no quita que puedan ser consumidos en la merienda o después de cenar, como postre.

Si bien no existe ningún fruto seco que reúna todas las propiedades en sí mismo, es bueno destacar que son alimentos baratos que pueden comprarse en grandes cantidades. Esto permite hacer mezclas de distintos frutos secos y con ello integrar los nutrientes que cada uno aporta. ¿Ya decidió qué consumir en su próximo desayuno? No olvide que puede llevar su paquete de frutos secos a todos lados.