Grupo bipartidista presiona por cambios en pena de muerte

Hasta ahora no existe un criterio uniforme en el país que regule las drogas utilizadas en el proceso y su administración.
Grupo bipartidista presiona por cambios en pena de muerte
La inyección letal es el sistema más usado para realizar ejecuciones, pero ha mostrado fallas.
Foto: Archivo

Houston-. Líderes conservadores y liberales aseguraron este miércoles que los cambios en el sistema de pena de muerte en Estados Unidos son esenciales, luego de dos ejecuciones fallidas en Oklahoma y Ohio este año, mientras el gobierno federal revisa el tema a fondo.

Un panel de expertos en el área, incluyendo ex fiscales generales de Virginia y Tennessee, ex gobernadores, jefes de policía, entre otros, recomendaron en un nuevo reporte que los estados debieran usar sólo una droga para realizar las ejecuciones.

“Los estados deben descansar en evidencia científica para desarrollar los protocolos de ejecución y minimizar los riesgos de sufrimiento, lo que demanda la adopción de sólo una droga en el sistema”, especificó el documento de 165 páginas titulado “Error Irreversible” presentado por la organización no partidista Constitution Project.

El grupo fue más allá y aseguró que las “jurisdicciones sólo deben utilizar drogas obtenidas en cumplimiento con todas las leyes y aprobadas para uso en humanos por la Administración de Drogas y Alimentos. Además, insistieron que “deben tomar las medidas adecuadas para asegurar la calidad de las drogas”.

Este es un debate abierto, sobre todo en estados como Texas donde el Departamento de Justicia no ha difundido el nombre del nuevo proveedor del anestésico Pentobarbital, utilizado en la inyección letal.

En Oklahoma la ejecución de Clayton D. Lockett despertó diversos llamados para cambiar el sistema. Lo mismo ocurrió en Ohio con Dennis McGuire quien fue ejecutado en enero y tardó 25 minutos en morir, luego de una visible agonía.

En abril el Presidente Barack Obama ordenó al fiscal general Eric Holder revisar el uso de la pena de muerte en Estados Unidos, pero el Departamento de Justicia no ha entregado aún una evaluación al respecto.

“Sin revisiones sustanciales la administración de la pena capital en Estados Unidos es injusta, desproporcionada y muy probablemente inconstitucional”, declaró Mark Earley, ex fiscal general de Virginia.

Diversas voces se han sumado al debate este año. Además de líderes católicos, que han presionado históricamente en contra de la pena de muerte, esta semana el reverendo evangélico Gabriel Salguero presidente de la Coalición Nacional Evangélica Latina, aseguró que la “preocupación que tienen los hispanos evangélicos es que la pena de muerte es parte de un sistema fallido”. El pastor enfatizó casos en que se han corregido juicios y sentencias.

“Error Irreversible” resaltó que todas las jurisdicciones que imponen la pena de muerte debieran contar con legislación para prevenir que la discriminación racial juegue un rol en el sistema de castigo capital y describió como un elemento esencial tener un marco riguroso de recolección de datos.

En 2013, 39 personas fueron ejecutadas. La pena de muerte está vigente en 32 estados, y desde 1977 ha afectado a 1378 personas. Este año sólo 5 estados la utilizarán, entre ellos Texas, Oklahoma, Florida, Missouri y Ohio. En 2013, esa lista incluyó también a Virginia, Alabama, Arizona y Georgia.

Recientemente estados como Maryland, Connecticut y Nuevo México la abolieron.