Millones de latinos abandonaron religión católica desde 2010

Un estudio del Centro de Investigación Pew indica que desde el 2010 bajó en un 12% el número de latinos católicos. Pero aún así, conforman la tercera parte de los feligreses católicos en Estados Unidos
Millones de latinos abandonaron religión católica desde 2010
Cerca de uno de cada cuatro hispanos en EEUU (24%) abandona el catolicismo y renueva su fe entre protestantes.
Foto: Archivo

Washington – El aroma del incienso, las procesiones de Semana Santa, y la imagen de un Cristo crucificado son un borroso recuerdo para el venezolano Pedro Correa, quien se pasó a la Iglesia Protestante en su adolescencia. Como él, cada vez más hispanos abandonan la Iglesia Católica en EEUU, según un estudio divulgado este miércoles.

Cerca de uno de cada cuatro hispanos en EEUU (24%) abandona el catolicismo y renueva su fe entre protestantes, otros grupos cristianos, o grupos sin ninguna afiliación, según un estudio nacional realizado entre más de 5,000 hispanos por el Centro de Investigación Pew entre mayo y julio de 2013.

Aunque la mayoría sigue fiel a la Iglesia Católica romana, su participación allí está en declive pero aumenta su ingreso a la Iglesia Protestante y sus denominaciones, o a grupos sin afiliación.

“Como muchos latinoamericanos, crecí en un hogar católico; dos de mis tías eran monjas, y mi padre fue monaguillo. No éramos muy practicantes, era tradición ir a misa para una boda u otra ocasión… descubrí la fe pentecostal en Caracas con la que ahora es mi esposa”, explicó Correa, quien asiste a los servicios de la Iglesia Palabra de Vida, en Springfield (Virginia).

“Salía de la iglesia (católica) como llegaba, confundido. Con los protestantes encontré una fe viva que llenó mi vacío espiritual… acá no hay adoración de santos, no hay un Cristo en la cruz porque él resucitó al tercer día, y la música y los servicios son más dinámicos”, observó.

Según Pew, el 55% de los adultos hispanos se identifica como católico, el 22% como protestante (16% evangélicos y casi el 6% protestantes tradicionales), el 18% con grupos no afiliados, el 3% con otros cristianos, y el 1% con otros no identificados.

Pero en el 2010, 67% de los hispanos se habían declarado católicos – una baja del 12%.

Los que desertaron el catolicismo lo hicieron por un distanciamiento gradual de la religión de su niñez; por no creer más en sus enseñanzas; por encontrar una congregación más abierta; por una crisis personal; un traslado a otra comunidad, o por casarse con alguien de otra fe, en ese orden.

La conversión a otras creencias religiosas –que casi por partes iguales sucedió antes o después de llegar a EEUU– ha ocurrido principalmente entre adultos menores de 50 años. Entre los de 18 a 29 años, casi todo el cambio ha sido del catolicismo a ninguna afiliación religiosa, mientras que entre los de 30 a 49 años, el cambio ha sido hacia los evangélicos o los no afiliados.

Las tendencias actuales sugieren cierta polarización religiosa en la comunidad hispana: los católicos disminuyen y se sitúan en medio de los crecientes grupos de evangélicos y los no afiliados, que están en polos opuestos del espectro político.

En general, los evangélicos tienden a ser conservadores, los no afiliados tienden a ser progresistas, y los católicos rondan en el medio.

El descenso del porcentaje de católicos entre los hispanos en EEUU –del 67% en 2010, al 55% en la actualidad- podría reflejar en parte el fenómeno actual en América Latina, donde los evangélicos van ganando terreno.

El estudio, con un margen de error de más o menos 2,1 puntos porcentuales, subrayó que aunque el porcentaje de hispanos católicos va disminuyendo, los latinos siguen contribuyendo al crecimiento de la Iglesia Católica en EEUU, donde el 33% de los católicos son hispanos.

No es una contradicción ya que ambas tendencias tienen cabida debido al rápido crecimiento de la población hispana en EEUU.

Correa, de 60 años, no juzga ni a quienes se quedan ni a quienes se van de la Iglesia Católica porque “es simplemente la búsqueda de una transformación personal”.

“La iglesia es un hospital adonde van los que están enfermos, los que buscan una sanación espiritual y una relación personal con Dios, para entender las lagunas que quizá tenías durante mucho tiempo. Eso me pasó a mí”, puntualizó Correa.