México, segundo país en bautizar a hija de matrimonio gay

La misa fue oficiada por el obispo de Saltillo, Coahula, Raúl Vera y se convierte en el primer evento en su tipo en el país
México, segundo país en bautizar a hija de matrimonio gay
El prelado es considerado uno de los más vanguardistas del país.
Foto: Archivo

México.- El obispo de Saltillo, Raúl Vera, siguió el ejemplo de Argentina, cuna del papa Francisco, y bautizó por primera vez en México a un hijo de un matrimonio gay en la ciudad de Monclova, Coahuila, donde hace años el cura inició una pastoral que da cobijo a católicos homosexuales.

“Yo tengo la obligación de tratar a las personas como personas y no tengo derecho a rechazar a nadie, porque ellos son hijos de Dios”, dijo tras vaciar el agua bendita a Natalia Cobas Badillo, de un año y cinco meses de edad.

Natalia es hija de Cristal Cobas y Alejandra Badillo, una pareja lésbica, que se casó en la Ciudad de México, donde se permiten este tipo de uniones desde 2007, aunque posteriormente Coahuila autorizó este perfil.

El sacramento del pasado domingo fue a lado de los hijos de dos parejas heterosexuales en un ambiente de cordialidad. Vera exhortó a los asistentes a llevar, sin distingo una vida de armonía y amor como“nuevos cristianos”.

En oposición a los hechos, el obispo de la Diócesis de Piedras Negras, Alonso Garza Treviño, dijo que “como acción coercitiva” decidió no bautizar a ningún hijo de madres gays o lesbianas a quienes le negará además otros sacramentos como el de la Comunión.

La madre de la pequeña Natalia, que concibió por inseminación artificial, expresó que “cada paso es un logro para abrir el camino de su a hija”.

Raúl vera es considerado uno de los sacerdotes más vanguardista del país.

En 2011, cuando todavía era el papa en funciones Benedicto XVI, el Vaticano solicitó aclarar su posición respecto a su trabajo con grupos de homosexuales, prostitutas y por sus múltiples intervenciones en causas sociales.

Ese mismo año, los grupos más conservadores de la entidad colocaron en la parroquia de El Calvario, Saltillo, 14 mantas que decían: “Queremos un obispo católico”.