Canciller de Guatemala culpa a ‘coyotes’ por la migración de niños

El canciller de Guatemala dice que los "polleros" ofrecieron información imparcial para que los niños migraran
Canciller de Guatemala culpa a ‘coyotes’ por la migración de niños
Los "coyotes" operan con complicidad en las terminales de autobuses.
Foto: Archivo

MÉXICO– La crisis de los más de 52,000 niños migrantes detenidos en la frontera de Estados Unidos fue provocada principalmente por los traficantes de indocumentados al vender “la falsa idea” en Centroamérica de que los menores al llegar a Estados Unidos son reunificados con sus padres.

Fernando Carrera, canciller de Guatemala se fue ayer con todo en contra de los “polleros” durante el Coloquio México-Santa Sede sobre Migración y Desarrollo.

“Hay violencia homicida en Centroamérica, hay exclusión social y hay que luchar, pero esta coyuntura en particular, la crisis de niños migrando a Estados Unidos, esto lo han provocado los coyotes y creo que es importante atacar”.

Carrera remontó su análisis de la situación a “un dato fundamental” que evaluó como economista de profesión: desde México ya no se moviliza el mismo número de niños y pasó de 18,000 a 11,000 casos anuales en fechas recientes.

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“Yo creo los coyotes dijeron, ‘¿cómo nos vamos a compensar? se nos está cayendo la oferta de los niños migrantes mexicanos’, y se fueron a ofrecer el servicio a Centroamérica, donde existía demanda, pero no se había calculado cuanta”.

Así, concluye, fueron a “meter la idea” a Guatemala, Honduras y El Salvador, a donde llegaron con información parcial: no se preocupen, ustedes van a ser tratados bien –dijeron a las familias- los niños van a ser reunificados.

“Esto fue alentado por algunas medidas de residencia temporal que tiene Estados Unidos”.

El diplomático explicó que por ley los niños no pueden estar más de 72 horas con la Patrulla Fronteriza, y de allí pasan a albergues que administra el Departamento de Estado de Estados Unidos donde “la atención es bastante buena”, “bastante humana”.

Ahí pasan tres o cuatro semanas y los envían con algún familiar o tutor legal dentro de Estados Unidos a esperar su cita.

“Si a ustedes le cuentan el cuento seis meses después, la historia que llega a la comunidad de dónde salió ese niño es que ese niño está con la familia desde hace seis meses, estudiando y feliz, ¡qué mejor estímulo para enviarlo! y con esto las redes de coyotes ¡empezaron a hacer montones de dinero!”

Lo que no dicen los coyotes es que esto implica una residencia, ni mucho menos, sino que es sólo un proceso.