¿Un cierre de gobierno?

A veces se abre el paraguas antes de llover. Eso es los que están haciendo varios legisladores republicanos, al especular sobre un posible cierre de gobierno si el presidente Barack Obama utiliza una acción ejecutiva en el área de inmigración.

La Casa Blanca lleva tiempo analizando sus opciones, reuniéndose en los últimos días con sectores empresariales para dar forma a lo que será la respuesta de la administración Obama ante el fracaso de la reforma de inmigración en la Cámara de Representantes. Se habla mucho del alcance que podría tener una orden ejecutiva de este tipo y las distintas posibilidades que tiene el mandatario ante si.

De igual manera se evalúa qué es lo más conveniente políticamente para responder a la urgencia de la comunidad latina e inmigrante, y para los legisladores federales demócratas que enfrentan la reelección en noviembre.

Todavía nadie sabe en concreto cuál será la acción de Obama, no obstante el senador Marco Rubio (R-FL) dio a entender que ante cualquier acción que tome el mandatario hay mecanismos de financiamiento que se pueden bloquear a la hora de aprobarse antes de octubre la extensión del presupuesto.

Esto significa hacer con inmigración lo mismo que se hizo con el Obamacare que condujo al cierre del gobierno.

El recalcitrante congresista Steven King (R-IA) dijo que “se acaban todos los tratos” sobre el presupuesto si hay una acción sobre inmigración; mientras que el congresista Paul Ryan descartó que vaya haber un cierre de gobierno, aunque aseguró que si lo hay, será culpa de los demócratas.

Al liderazgo de la Cámara Baja aparentemente le gustaría no ligar la extensión del presupuesto con la acción ejecutiva presidencial sobre inmigración. La oferta a los conservadores es un espacio aparte, en otro proyecto de ley para expresar el descontento con Obama.

Empero esta no sería la primera vez que el presidente de la Cámara Baja, John Boehner, tenga que cambiar planes para sucumbir bajo la presión del área mas dura contra la inmigración, como ha ocurrido en el pasado. Si la experiencia sirve de lección, un cierre de gobierno a un mes de la elección será el mejor favor que los republicanos pueden dar a los demócratas.