Recién nacido: tres miedos frecuentes

Especialmente si se trata de tu primer bebé, es normal que sientas temor e incertidumbre ante ciertas situaciones.
Recién nacido: tres miedos frecuentes
Ante la duda, consulta con un pediatra o con un miembro de la familia que tenga experiencia con bebés.
Foto: Archivo

Al ver la fragilidad de su bebé, las emociones que experimentan los padres pueden ser de muchos tipos, por un lado de mucha ilusión y alegría y, por otro, de vivir cierta incertidumbre ya que, sin importar si son o no primerizos, saben o por lo menos intuyen que su hijo necesitará mucho de ellos.

Stanley Greenspan y Nancy Thorndike, autores del libro b, Editorial Paidós, explican que existen algunos temores que habitualmente tienen su origen en la sensación de los padres de sentirse abrumados por la posible desprotección que viva el pequeño, y que pueden presentarse de manera consciente o inconsciente, de forma extrema o moderada, sin que esto signifique algún problema en la crianza.

Durante el proceso de adaptación, los padres descubrirán que su crío percibe y reacciona ante cada situación, lo que los guía a actuar del modo en que su pequeño necesita. Sin embargo, vale la pena estar atentos a los miedos con los que se pueden enfrentar para evitar se conviertan en un problema.

Los especialistas explican tres de los más comunes:

1. Dañar al recién nacido: Esta situación es más sensible cuando es el primer hijo, lo importante es ser prudentes y no exagerar en el modo en el que se realizan los cuidados, ya que esto puede aumentar la inseguridad en los padres. Cualquier inquietud sobre la atención que requiere su hijo, es mejor preguntarla al médico.

Un consejo es pedir ayuda a una persona experimentada (pariente, amiga o enfermera) para que brinde apoyo y orientación. Tener a alguien cerca a la hora del baño, al cortarle las uñas o cambiarle de ropa, puede calmar a los padres. El bebé no es tan frágil para que, con un poco de práctica, no se queden tranquilos cuidándolo pasados algunos días.

2. No dar lo suficiente: Pueden experimentarlo algunas madres durante la etapa de lactancia, ya que piensan que no es suficiente lo que le dan a su pequeño. Este temor también está ligado a no brindar lo necesario en otras áreas de la vida como son la emocional y la educación.

Un modo de resolver esta situación es tener conciencia sobre ella y establecer qué es necesario para superarla: consultar al pediatra o psicólogo infantil, leer libros enfocados a cada etapa de crecimiento, investigar sobre consejos para la alimentación balanceada, entre otros.

3. Perder la independencia: Esta situación puede ser más sensible en aquellos papás que han llevan una demandante vida profesional, así como quienes realizan actividades que les generan mucha satisfacción como la práctica de alguna disciplina o hobbies.

La recomendación es no permitir que sea un dilema el cuidado del retoño y el interés de hacer cierta actividad, ya que si bien es cierto que los primeros meses serán muy demandantes, también lo es que en la medida en que la adaptación vaya lográndose y el pequeño crezca, los padres pueden buscar el modo de que ambos realicen las actividades personales más importantes y reorganicen su vida profesional.

La resolución de los miedos no es tarea fácil. A veces, el desconcierto que sentimos nos lleva a la negación, a experimentar ansiedad y a la incapacidad de ganar perspectiva respecto a nuestros desasosiegos. Por lo tanto, el primer paso y más importante consiste en reconocerlos y aceptarlos”, explican los autores y finalizan: “Es tu sensibilidad hacia las necesidades del bebé y tu capacidad de proporcionar las atenciones adecuadas, lo que permitirá crecer y desarrollarse a lo largo de estos primeros meses de vida”.

Es imposible impedir que muchos papás vivan ciertas incertidumbres respecto a la nueva organización familiar, el modo en el que responderán a todas las necesidades de su bebé y las suyas propias, sin embargo, si la pareja tiene claras sus prioridades y funcionan como un equipo, experimentarán mucha satisfacción al ver no sólo crecer a su pequeño, también a ellos mismos.

Para leer: El primer año es fundamental, Penelope Leach, Ediciones B.

Colaboración de Fundación Teletón México

“La empatía: Nos hace vivir el sentir ajeno”

Bojorge@teleton.org.mx