window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-laopinion'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

Cinco pasos para: Armar tu propia computadora

Cuando llega el momento de actualizar, una opción es adquirir partes por separado

Las computadoras quedan obsoletas rápido. Cuando llega el momento de actualizar, una opción que puede ser más económica es adquirir partes por separado y armarlas. No es para todos y requiere tiempo y entendimiento de cómo funciona una computadora. Pero si esa opción te entretiene es posible hacerlo.

Lo primero es decidir cuánto quieres gastar. Es posible armar una PC básica por $300 o súper máquinas por $3,000. Usar Office e internet no requiere mucha capacidad, pero Photoshop, edición de videos o jugar en alta definición demandan un precio mayor. Un presupuesto te permitirá controlar los gastos.

Hay dos marcas de procesador: Intel y AMD. AMD te da más núcleos (más poder) mientras que Intel se comunica más rápido. Es como los caballos de fuerza en un auto en comparación a la velocidad máxima, y no siempre están relacionados. Ambas opciones son buenas, depende del uso que le des a la máquina.

El beneficio de armar una computadora también se ve cuando tienes opciones en el tamaño. Cuando se arma en tamaño chico hay que tener en cuenta que todas las partes entren y que haya buena ventilación, ya que se puede sobrecalentar. Una computadora más chica puede quedar bien en el cuarto familiar.

Hoy cualquier procesador reproduce cualquier sistema operativo y algunas aplicaciones básicas sin la ayuda de placa gráfica. Solo si quieres jugar en tres dimensiones y resolución alta tiene sentido. Pero si la resolución de tu monitor no es alta y tus juegos no requieren procesos gráficos intensivos, no hace falta.

Asegúrate de que la fuente de poder sea lo suficientemente poderosa para alimentar todas las partes y que haya buena ventilación. La memoria RAM no tiene que ser excesiva y es fácil de agregar en el futuro. Añade un disco duro con capacidad. Y, por último, decide qué sistema operativo prefieres y agrégalo al costo.

Contenido Patrocinado