30 años de cárcel a mujer en México por quitarle los ojos a su hijo

La tragedia ocurrió en un ritual satánico

MÉXICO — María del Carmen García quería salvar el mundo. Pero lo único que logró fue dejar ciego a su hijo y hundirse 30 años en prisión después de que un juez dictaminó ayer su culpabilidad por sacar los ojos al niño en un ritual satánico del que fue parte junto con cinco parientes.

“Vamos a evitar un terremoto”, dijo la madre en cuanto vio a los policías frente a la mesa de cocina donde cometió el delito con una cuchara y la ayuda de su hermana mientras abuelos y tíos lanzaban palabras sin sentido, tirados en el piso.

Los oficiales arrebataron de la escena al pequeño Fernando Alvarado, que entonces tenía cinco años, y lo llevaron al hospital más cercano del conflictivo barrio en el municipio de Netzahualcoyotl, conurbado de la capital mexicana, pero fue demasiado tarde.

Se volvieron testigos de los hechos casi por casualidad. Patrullaban rutinariamente el vecindario cuando un hombre llegó corriendo para pedir ayuda. “Lo van a matar”, gritaba desesperado.

Era uno de los primos de Fernando, quien había participado aquel 24 de mayo de 2012 en el ritual familiar hasta que se salió de control. Al principio –explicó a las autoridades- se trataba únicamente de hacer una jornada de ayuno y oración; sin embargo, el niño no quiso cerrar los ojos para rezar y eso enfureció a más de uno.

Los tíos, tías y abuelos maternos -también condenados a tres décadas de cárcel- coincidieron entonces en que el menor tenía “metido al demonio” y en que la única forma de “purificarlo” era sacarlo físicamente de la zona donde se manifestaba la rebelión.

Así Fernando pasó a manos del Estado. Fue atendido durante casi cuatro años por un grupo de especialistas en psicología, médicos, enfermeras y nutriólogos que le enseñaron a valerse por sí mismo antes de entregarlo a su padre, Noel Alvarado, con quien vive actualmente.